¿En dónde se aprende el lenguaje de señas que usan los choferes de colectivos para comunicarse entre ellos cuando se cruzan manejando en la calle?
¿Alguien entiende esas señas, además de ellos?
¿Por qué se ríen siempre?
Parada, chofer!
jueves, 5 de junio de 2008
miércoles, 4 de junio de 2008
Pregunta del día N° 8
¿No viene siendo la hora de que Jennifer Anniston se deje de joder con los hombres y se defina como lesbiana o soltera sin remedios?
Ya fue J...
Ya fue J...
martes, 3 de junio de 2008
AlFreddo
Una vez más, en esas charlas tan jugosas que solemos tener con Ishbin, salió el tema gastronómico, por así decirlo. Y hablamos de los gustos de helado que le faltan a las heladerías de AlFREDDO.
Porque, si tienen uno Malbec, tuvieron cerveza, y chocotorta, tranquilamente podrían tener:
Berenjenas Chinchulines Remolacha Fideos con pesto*
Nestún Batata Clericó Merluza
Matecocido** Ricotta Centolla Ciruela, roquefort y jamón
Si a alguno se le ocurren más, bienvenidos!
Aporta Marlene:
Humita, ravioles de ricota, canelones a la Rossini, vittel tonne, carre de cerdo, higado y seso
Aporta Ishbin:
Sabor a Poco
Gusto a Nada
Sabor a derrota
Polenta con pajaritos
Gusto a Jarabe
Comino
Y creo que deberian inagurar los helados para las ocasiones:
Para los que recien se conocen:
"Buenas tardes mucho gusto"
O por ejemplo para los mas romanticos:
"Sabor a ti..."
GANADOR; ISHBIN, por afano!
* De este sabor se podrían hacer tabletas
** El nombre completo del sabor sería "Matecocido (con tres de azúcar)
Porque, si tienen uno Malbec, tuvieron cerveza, y chocotorta, tranquilamente podrían tener:
Berenjenas Chinchulines Remolacha Fideos con pesto*
Nestún Batata Clericó Merluza
Matecocido** Ricotta Centolla Ciruela, roquefort y jamón
Si a alguno se le ocurren más, bienvenidos!
Aporta Marlene:
Humita, ravioles de ricota, canelones a la Rossini, vittel tonne, carre de cerdo, higado y seso
Aporta Ishbin:
Sabor a Poco
Gusto a Nada
Sabor a derrota
Polenta con pajaritos
Gusto a Jarabe
Comino
Y creo que deberian inagurar los helados para las ocasiones:
Para los que recien se conocen:
"Buenas tardes mucho gusto"
O por ejemplo para los mas romanticos:
"Sabor a ti..."
GANADOR; ISHBIN, por afano!
* De este sabor se podrían hacer tabletas
** El nombre completo del sabor sería "Matecocido (con tres de azúcar)
Es: ¿qué hizo Frenia?
Hay pocas cosas que me causan tanta sensación de esquizofrenia como el MSN.
Miles de veces me siento como si fuera quince personas a la vez.
Una ventana tiene a Ishbin diciéndome que el calefón está desprendiendo cosas negras.
Otra a una amiga diciéndome que el novio la engañó.
Otra a Fati diciéndome que se siente Pepè Le Puf.
Y yo acá, concentrando todas esas conversaciones y tratando de responder coherentemente a todas.
Necesito un par de clones
Miles de veces me siento como si fuera quince personas a la vez.
Una ventana tiene a Ishbin diciéndome que el calefón está desprendiendo cosas negras.
Otra a una amiga diciéndome que el novio la engañó.
Otra a Fati diciéndome que se siente Pepè Le Puf.
Y yo acá, concentrando todas esas conversaciones y tratando de responder coherentemente a todas.
Necesito un par de clones
lunes, 2 de junio de 2008
Adiós preciosa...
Estaba en una esquina esperando a Palla. Por al lado mío, pasa una chica de no más de 17 años. Ni muy muy, ni tan tan.
No es una chica (como me han dicho alguna vez) por la que me daría vuelta en la calle para mirarla.
La chica cruza la calle. Por la otra cuadra vienen dos hombres, ya pasando los 40. Por la ropa, el bolso y esa intuición que todos tenemos para prejuzgar fácilmente, se puede decir que vienen de una obra en construcción.
La chica pasa por al lado de ellos, y uno le dice algo. No sé qué. Estoy del otro lado de la calle y no sé leer los labios. Sin embargo, se puede ver que la niña ni siquiera los mira. Pero el piropeador (por decirle de alguna manera) se da vuelta hacia su compañero riéndose y con cara de "qué grande que soy".
Palla me cuenta, unos minutos después, que pasó por la cuadra en donde está el Nacional Buenos Aires. Hay dos chicos tirados en la vereda, tal vez tomando o comiendo algo. Pasa una compañera. Uno de ellos, dice una barbaridad, y la chica, obviamente, ni los mira. Automáticamente, este segundo piropeador comenta con su compinche "ni bola me da" y ambos se ríen de su desgracia.
¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué alguien que dice algo que seguramente es más un insulto que otra cosa se siente el rey del mundo cuando pasa al lado de una mujer? ¡Si ni siquiera lo mira! El tipo se da vuelta mirando a sus cómplices como si hubiera dicho la cosa más inteligente del mundo y con ello hubiera arrancado la biografía completa de ese señorita. Sin embargo, lo más probable es que esta mujer se sienta más ofendida que halagada, piense algo así como "qué idiota" y siga su rumbo en la vida sin recordar ni siquiera el color de pelo de su supuesto piropeador.
El piropo es un arte, y como tal no cualquiera puede ejercerlo.
Tiene su timing, su extensión justa, su momento adecuado.
No se le puede decir lo mismo a cada mujer que pase, por ejemplo. Así como no se pueden usar las mismas palabras, o el mismo tono para dos mujeres distintas.
El piropeador, por ejemplo, no usa palabras obscenas... no creo que haya algo más lejano a un piropo que un insulto.
No puede decir algo que ocupe más de tres o cuatro pasos de la destinataria. De lo contrario, jamás se verá la reacción de su rostro.
Uno no puede empezar a decir un piropo a viva voz, lejos de la dama en cuestión, porque el piropo es casi una confesión a la destinataria, y como tal, no debería escucharse muy lejos de ella. El grito desde arriba de un auto es prácticamente inadmisible.
Hablando de autos, tomo un comentario de Seinfeld: ¿qué es eso de estar en un semáforo y tocarle bocina a las chicas que cruzan por delante de uno? Como dice Jerry, el tipo que hace eso ya se quedó sin ninguna idea. Ya está vacío de contenido y de originalidad. Si ni siquiera se te ocurre algo inteligente para decirle, no hagas nada, porque ya estás destinado al fracaso desde antes de entablar siquiera una conversación.
El piropo no sólo debe ser original, sino divertido. Y, ojo, no digo gracioso, sino divertido. El primer paso que debe tener todo piropo es halagar a la niña, y el segundo, lograr sacarle una sonrisa.
El piropo debe servir como un método de acercamiento primario. No puede acabarse ahí nuestro repertorio. Si decimos algo a una chica y ésta se da vuelta para conversar con nosotros, debemos saber de qué hablar. No podemos empezar a hablar de si Ramón se queda o no en San Lorenzo.
Por eso digo que no cualquiera está capacitado para piropear. Se debe tener cierto arrojo, cierto carisma, cierta desfachatez... Pero a la vez, si vamos a decir piropos debemos estar seguros, no tartamudear, decir las cosas en el momento justo, con la velocidad justa, con la simpatía justa.
Por algo yo nunca digo nada. Carezco de todas estas cosas. Pero conozco mis limitaciones.
¿No deberíamos todos aprender a conocer nuestros límites?
No es una chica (como me han dicho alguna vez) por la que me daría vuelta en la calle para mirarla.
La chica cruza la calle. Por la otra cuadra vienen dos hombres, ya pasando los 40. Por la ropa, el bolso y esa intuición que todos tenemos para prejuzgar fácilmente, se puede decir que vienen de una obra en construcción.
La chica pasa por al lado de ellos, y uno le dice algo. No sé qué. Estoy del otro lado de la calle y no sé leer los labios. Sin embargo, se puede ver que la niña ni siquiera los mira. Pero el piropeador (por decirle de alguna manera) se da vuelta hacia su compañero riéndose y con cara de "qué grande que soy".
Palla me cuenta, unos minutos después, que pasó por la cuadra en donde está el Nacional Buenos Aires. Hay dos chicos tirados en la vereda, tal vez tomando o comiendo algo. Pasa una compañera. Uno de ellos, dice una barbaridad, y la chica, obviamente, ni los mira. Automáticamente, este segundo piropeador comenta con su compinche "ni bola me da" y ambos se ríen de su desgracia.
¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué alguien que dice algo que seguramente es más un insulto que otra cosa se siente el rey del mundo cuando pasa al lado de una mujer? ¡Si ni siquiera lo mira! El tipo se da vuelta mirando a sus cómplices como si hubiera dicho la cosa más inteligente del mundo y con ello hubiera arrancado la biografía completa de ese señorita. Sin embargo, lo más probable es que esta mujer se sienta más ofendida que halagada, piense algo así como "qué idiota" y siga su rumbo en la vida sin recordar ni siquiera el color de pelo de su supuesto piropeador.
El piropo es un arte, y como tal no cualquiera puede ejercerlo.
Tiene su timing, su extensión justa, su momento adecuado.
No se le puede decir lo mismo a cada mujer que pase, por ejemplo. Así como no se pueden usar las mismas palabras, o el mismo tono para dos mujeres distintas.
El piropeador, por ejemplo, no usa palabras obscenas... no creo que haya algo más lejano a un piropo que un insulto.
No puede decir algo que ocupe más de tres o cuatro pasos de la destinataria. De lo contrario, jamás se verá la reacción de su rostro.
Uno no puede empezar a decir un piropo a viva voz, lejos de la dama en cuestión, porque el piropo es casi una confesión a la destinataria, y como tal, no debería escucharse muy lejos de ella. El grito desde arriba de un auto es prácticamente inadmisible.
Hablando de autos, tomo un comentario de Seinfeld: ¿qué es eso de estar en un semáforo y tocarle bocina a las chicas que cruzan por delante de uno? Como dice Jerry, el tipo que hace eso ya se quedó sin ninguna idea. Ya está vacío de contenido y de originalidad. Si ni siquiera se te ocurre algo inteligente para decirle, no hagas nada, porque ya estás destinado al fracaso desde antes de entablar siquiera una conversación.
El piropo no sólo debe ser original, sino divertido. Y, ojo, no digo gracioso, sino divertido. El primer paso que debe tener todo piropo es halagar a la niña, y el segundo, lograr sacarle una sonrisa.
El piropo debe servir como un método de acercamiento primario. No puede acabarse ahí nuestro repertorio. Si decimos algo a una chica y ésta se da vuelta para conversar con nosotros, debemos saber de qué hablar. No podemos empezar a hablar de si Ramón se queda o no en San Lorenzo.
Por eso digo que no cualquiera está capacitado para piropear. Se debe tener cierto arrojo, cierto carisma, cierta desfachatez... Pero a la vez, si vamos a decir piropos debemos estar seguros, no tartamudear, decir las cosas en el momento justo, con la velocidad justa, con la simpatía justa.
Por algo yo nunca digo nada. Carezco de todas estas cosas. Pero conozco mis limitaciones.
¿No deberíamos todos aprender a conocer nuestros límites?
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Cosas de mi vida,
Gustos y disgustos,
Incertidumbres
viernes, 30 de mayo de 2008
Knocturn II
Mi noche más amarga no tiene pesadillas.
No tiene gritos ahogados, ni respiraciones agitadas.
Mi peor noche no tiene sudores fríos, ni despertares abruptos.
Mi noche más agónica no tiene monstruos bajo la cama,
ni rostros blancos mirando por la ventana.
Mi noche menos deseada no tiene truenos de tormenta
ni relámpagos amenzantes.
No tiene ruidos extraños o inescifrables.
Mi peor noche, la noche que nunca deseo tener
sólo tiene un gran espacio lleno de tu ausencia.
Y es lo que más me asusta
No tiene gritos ahogados, ni respiraciones agitadas.
Mi peor noche no tiene sudores fríos, ni despertares abruptos.
Mi noche más agónica no tiene monstruos bajo la cama,
ni rostros blancos mirando por la ventana.
Mi noche menos deseada no tiene truenos de tormenta
ni relámpagos amenzantes.
No tiene ruidos extraños o inescifrables.
Mi peor noche, la noche que nunca deseo tener
sólo tiene un gran espacio lleno de tu ausencia.
Y es lo que más me asusta
jueves, 29 de mayo de 2008
Pregunta del día N° 6 y 7
Ya que no hubo pregunta ayer, van dos del mismo tenor (Carreras o Pavarotti, el que le guste)
Hoy me levanté con -0.4°C de temperatura (no me vengan con eso de sensación térmica, es una mentira, pero da para otro post). Entonces pensé: Si afuera hay -0.4°C y mi heladera mantiene los alimentos a, ponele, 2°C ¿tengo más calor si me meto a la heladera que si estoy afuera?
Y la segunda: ¿Mi heladera se apaga cuando hace más frío afuera que adentro? Eso sí que sería ahorro de energía.
Hoy me levanté con -0.4°C de temperatura (no me vengan con eso de sensación térmica, es una mentira, pero da para otro post). Entonces pensé: Si afuera hay -0.4°C y mi heladera mantiene los alimentos a, ponele, 2°C ¿tengo más calor si me meto a la heladera que si estoy afuera?
Y la segunda: ¿Mi heladera se apaga cuando hace más frío afuera que adentro? Eso sí que sería ahorro de energía.
miércoles, 28 de mayo de 2008
¿Qué es de la vida de...? Parte 3
¿Alguno se acuerda de Carlos Sacaan? ¿Qué estará haciendo? ¿Será garante?
martes, 27 de mayo de 2008
Pregunta del día N°5
- ¿Por qué maldita manía la gente le dice a los SMS (mensajes de texto desde / hacia teléfonos celulares) "Mensajitos"?
¿A cuánto el kilo de aire?
Ishbin el amplio, en respuesta a mi pedido, me sugirió el título de este post como uno posible para que yo me largue a escribir. Sin embargo, me hizo acordar de algo tan bizarro que suena inverosímil:
Cierto día, uno de los aires de nuestra oficina anterior tiraba un poquito de agua. Es un split, y tiraba el agua del lado de adentro, no desde el motor como es normal. Entonces, la solución rápida y tercermundista que encontramos fue poner un balde justo en la estantería que quedaba debajo del aire.
Lo bueno empezó cuando llegó una compañera y preguntó qué hacía ese balde ahí. La respuesta de mi parte no se hizo espera:
Panito: Estamos envasando aire.
Compañera: ¿Cómo?
Panito: Sí, nos unimos a la campaña del Gobierno para envasar aire y venderle a los países con menos aire del mundo
Compañera: Me estás jodiendo...
Panito: ¡No! En serio. Está comprobado que hay países que tienen menos aire que otros. Por ejemplo, Mozambique es el país con menos aire del mundo
Compañera: ¿En serio?
Panito: (cara de nada, y sin palabras) ...
Compañera: Pero che, ¡buenísimo! Es bueno ayudar.
Y no aguanté más. Me reí, y me fui.
Todavía no sé si sigue pensando que es verdad o no.
Cierto día, uno de los aires de nuestra oficina anterior tiraba un poquito de agua. Es un split, y tiraba el agua del lado de adentro, no desde el motor como es normal. Entonces, la solución rápida y tercermundista que encontramos fue poner un balde justo en la estantería que quedaba debajo del aire.
Lo bueno empezó cuando llegó una compañera y preguntó qué hacía ese balde ahí. La respuesta de mi parte no se hizo espera:
Panito: Estamos envasando aire.
Compañera: ¿Cómo?
Panito: Sí, nos unimos a la campaña del Gobierno para envasar aire y venderle a los países con menos aire del mundo
Compañera: Me estás jodiendo...
Panito: ¡No! En serio. Está comprobado que hay países que tienen menos aire que otros. Por ejemplo, Mozambique es el país con menos aire del mundo
Compañera: ¿En serio?
Panito: (cara de nada, y sin palabras) ...
Compañera: Pero che, ¡buenísimo! Es bueno ayudar.
Y no aguanté más. Me reí, y me fui.
Todavía no sé si sigue pensando que es verdad o no.
Semáforos
Hace un tiempo, en otro blog (Q.E.P.D) yo había dado cuenta de un semáforo en el que, al frenar con su luz roja el auto de alguna pareja, hacía que ésta inmediatamente se besara. Eso beso, en ese impasse celestealmente planeado, daba como resultado que la pareja siguiera junta, por lo menos, hasta pasar nuevamente por la intersección de esas calles.
Si, por el contrario, el semáforo daba luz verde, la pareja estaba destinada al fracaso.
Así las cosas, algunos automovilistas aceleraban o reducían la velocidad tratando de pasar en verde o detenerse en ese semáforo, de acuerdo al deseo de permanecer o no con su pareja.
Tiempo después, creo poder reconocer en esta ciudad algunos semáforos más. No dar a conocer la ubicación exacta de los mismos es mucho menos un acto egoísta que uno pensando en el bienestar público. Si todos supiéramos en qué esquina se encuentran, el tránsito sería todavía más caótico:
- Cierta esquina tiene un semáforo que nos hace estornudar cuando está en amarillo. Es automático. Uno está esperando detenido con luz roja y al cambiar al amarillo empieza a estornudar. Generalmente son dos o tres estornudos, pero todo depende del tamaño de la nariz del conductor;
- Hay otro semáforo, en cambio, que nos transmite la sensación de que nos está siguiendo nuestra maestra de historia del sexto grado. Cuando uno lo cruza en verde, a cualquier velocidad, inmediatamente comienza a mirar por el espejo, con la plena seguridad de en el auto de atrás viene nuestra antigua maestra, tratando de que le respondamos cuál es la fecha de la muerta de Doña Paula Albarracín. Si, por otro lado, tenemos la suerte de que este semáforo nos detenga, comenzaremos a cantar la marcha de San Lorenzo a viva voz dentro de nuesto vehículo;
- Si nos detiene un tercer semáforo en cierta calle casi intransitada, viviremos, durante las siguientes tres horas, repetidos deja vu de la última vez que nos hayamos comprado medias,
- Delante de una antigua fábrica de soda, el semáforo en rojo nos hará hacer shhh imitando a un sifón;
- Cierta luz amarilla en un semáforo nos hará recordar a nuestros viejos amigos, esos que no vemos hace mucho tiempo, pero que extrañamos día a día;
- En el cruce de dos avenidas muy transitadas de la ciudad, uno de los semáforos da el conocimiento del por qué de nuestra existencia. Sin embargo, para que este dato nos sea develado, deberemos pisar la senda peatonal con dos de nuestras ruedas en el momento justo en que cambie de verde a amarillo y sea jueves a las 15:22 Hs. De todas formas, mucha gente que tuvo esa casualidad, sabe algo nuevo y se da cuenta. Pero no entiende qué es;
- Si alguna vez van como peatones por una avenida, y ven que los conductores detenidos en un semáforo gritan al unísono "piedra libre", no piensen que enloquecieron. Ya saben a quién culpar;
- El último semáforo del que tomé conocimiento queda en una calle empedrada, por la que pasan muy pocos autos y ninguna línea de colectivos. Si este semáforo nos detiene, podemos tener la seguridad de que nuestra vida acaba ahí. Si nos da luz verde, tendremos una vida mucho más larga que lo normal. Algunos pesimistas lo llaman el semáforo de la muerte. Los optimistas, semáforo de la vida. Por alguna razón, desde que lo conozco, ese semáforo está en amarillo titilante, como esperando el momento justo en que el transeúnte pase y tenga sus días contados...
Obviamente, traté de obtener datos oficiales de estos lugares, pero ciertos funcionarios dijeron no saber nada sobre el tema mientras que otros tantos negaron que en las esquinas en donde los encontré hubiera semáforos instalados.
Por las dudas, trato de no pasar por ninguno de estos bichos raros.... no vaya a ser cosa que no deje de cantar "Febo asoooooma..."
Si, por el contrario, el semáforo daba luz verde, la pareja estaba destinada al fracaso.
Así las cosas, algunos automovilistas aceleraban o reducían la velocidad tratando de pasar en verde o detenerse en ese semáforo, de acuerdo al deseo de permanecer o no con su pareja.
Tiempo después, creo poder reconocer en esta ciudad algunos semáforos más. No dar a conocer la ubicación exacta de los mismos es mucho menos un acto egoísta que uno pensando en el bienestar público. Si todos supiéramos en qué esquina se encuentran, el tránsito sería todavía más caótico:
- Cierta esquina tiene un semáforo que nos hace estornudar cuando está en amarillo. Es automático. Uno está esperando detenido con luz roja y al cambiar al amarillo empieza a estornudar. Generalmente son dos o tres estornudos, pero todo depende del tamaño de la nariz del conductor;
- Hay otro semáforo, en cambio, que nos transmite la sensación de que nos está siguiendo nuestra maestra de historia del sexto grado. Cuando uno lo cruza en verde, a cualquier velocidad, inmediatamente comienza a mirar por el espejo, con la plena seguridad de en el auto de atrás viene nuestra antigua maestra, tratando de que le respondamos cuál es la fecha de la muerta de Doña Paula Albarracín. Si, por otro lado, tenemos la suerte de que este semáforo nos detenga, comenzaremos a cantar la marcha de San Lorenzo a viva voz dentro de nuesto vehículo;
- Si nos detiene un tercer semáforo en cierta calle casi intransitada, viviremos, durante las siguientes tres horas, repetidos deja vu de la última vez que nos hayamos comprado medias,
- Delante de una antigua fábrica de soda, el semáforo en rojo nos hará hacer shhh imitando a un sifón;
- Cierta luz amarilla en un semáforo nos hará recordar a nuestros viejos amigos, esos que no vemos hace mucho tiempo, pero que extrañamos día a día;
- En el cruce de dos avenidas muy transitadas de la ciudad, uno de los semáforos da el conocimiento del por qué de nuestra existencia. Sin embargo, para que este dato nos sea develado, deberemos pisar la senda peatonal con dos de nuestras ruedas en el momento justo en que cambie de verde a amarillo y sea jueves a las 15:22 Hs. De todas formas, mucha gente que tuvo esa casualidad, sabe algo nuevo y se da cuenta. Pero no entiende qué es;
- Si alguna vez van como peatones por una avenida, y ven que los conductores detenidos en un semáforo gritan al unísono "piedra libre", no piensen que enloquecieron. Ya saben a quién culpar;
- El último semáforo del que tomé conocimiento queda en una calle empedrada, por la que pasan muy pocos autos y ninguna línea de colectivos. Si este semáforo nos detiene, podemos tener la seguridad de que nuestra vida acaba ahí. Si nos da luz verde, tendremos una vida mucho más larga que lo normal. Algunos pesimistas lo llaman el semáforo de la muerte. Los optimistas, semáforo de la vida. Por alguna razón, desde que lo conozco, ese semáforo está en amarillo titilante, como esperando el momento justo en que el transeúnte pase y tenga sus días contados...
Obviamente, traté de obtener datos oficiales de estos lugares, pero ciertos funcionarios dijeron no saber nada sobre el tema mientras que otros tantos negaron que en las esquinas en donde los encontré hubiera semáforos instalados.
Por las dudas, trato de no pasar por ninguno de estos bichos raros.... no vaya a ser cosa que no deje de cantar "Febo asoooooma..."
lunes, 26 de mayo de 2008
Pregunta del día N° 4
- ¿Por qué si hay dos o más mujeres corriendo para alcanzar el colectivo, van riéndose?
Si supiera cómo titular....
Muchas veces, como ya dije antes, cuando tengo ganas de escribir y no tengo un tema o alguna idea para hacerlo, pido a la gente que me de un título. Sólo quiero eso, un título. Lo malo, es que nadie me entiende. La primer pregunta que me hacen, después de que yo pida un título es "¿Sobre qué querés hablar?". No gente. No es así. Si yo tuviera un tema sobre el que escribir, el título sería lo más fácil de poner. La cosa es que yo quiero hacer el camino inverso. Yo lo que quiero es que alguien me diga una frase desde la cuál yo partir a escribir. Quiero que alguien arroje una idea, y yo adoptarla desde mi punto de vista. Es decir, vos me decís "Escuadra" pensando en una regla, y yo largarme a escribir hablando de una banda militar.
La cosa es que, una vez que explico este punto, y que logro hacerme entender los títulos que me devuelven son por demás decepcionantes. Sin ir más lejos, me dijeron estos:
"Tarde nublada y de frío"
"Los baches de la ciudad"
"Se me cortó la luz"
Ok, yo sé que desde ahí se puede salir para cualquier lado. Pero este tipo de títulos son directos, ya de por sí tienden a definir el tema.
Yo necesito títulos locos, algo que parezca que no tiene que ver con nada, como (robándole a Palla) "la contradicción de la semilla" o "El secretario de rincones" o algo así.
No quiero un "Tema: La vaca". ¡Yo quiero un tema loco!
¿Alguno que me ayude?
La cosa es que, una vez que explico este punto, y que logro hacerme entender los títulos que me devuelven son por demás decepcionantes. Sin ir más lejos, me dijeron estos:
"Tarde nublada y de frío"
"Los baches de la ciudad"
"Se me cortó la luz"
Ok, yo sé que desde ahí se puede salir para cualquier lado. Pero este tipo de títulos son directos, ya de por sí tienden a definir el tema.
Yo necesito títulos locos, algo que parezca que no tiene que ver con nada, como (robándole a Palla) "la contradicción de la semilla" o "El secretario de rincones" o algo así.
No quiero un "Tema: La vaca". ¡Yo quiero un tema loco!
¿Alguno que me ayude?
viernes, 23 de mayo de 2008
Pregunta del día N° 3
- ¿Por qué si los caballos tienen 4 patas, el ruido del galope está representado por tres golpes?*
* N de R: Para entender esto, simulen el ruido del galope golpeándose los muslos con las palmas de las manos. Se debería escuchar un tacatá - tacatá
* N de R: Para entender esto, simulen el ruido del galope golpeándose los muslos con las palmas de las manos. Se debería escuchar un tacatá - tacatá
I am rubber, you're glue...
Hoy hay blogs de todo tipo. Este, que no dice nada en concreto, blogs de gente que cuenta cómo busca novio, blogs de gente que conquista y cuenta sus victorias, blogs de gente que se pelea con gente y expone sus discusiones, blogs divertidos, guarangos, aburridos...
Cualquiera puede tener un blog.
Leyendo a la mañana el diario Crítica (sí, el de Lanata) me encuentro con una nota titulada "Cualquier pelotudo tiene un blog", redactada por Daniel Capalbo, citando la frase dicha por J. P. Feinmann. Parece que al señor filósofo le molesta que la gente escriba cualquier cosa.
Lo respeto al señor Feinmann, pero estoy un poco en desacuerdo con él. O, mejor dicho, no tanto. Es verdad, cualquier pelotudo puede tener un blog (escribo esto y estoy tentado de pararme, levantar la mano y decir "presente", pero no). Hoy cualquiera puede empezar a escribir de lo que se le cante. ¿Qué tiene eso de malo? Yo entiendo que el 99% de los blogs no sean de filosofía, o de bajada de línea política, o de temas de gran profundidad. Pero, sin embargo, creo que desde hace años que la gente no escribe tanto. Digamos la verdad: ¿Cuántos de los que leen blogs escribieron más de 5 cartas en los últimos diez años? y de la misma manera: ¿Cuántos e-mails por día mandan? Exacto. Si mandan menos de 5 e-mails por día, ya pasan a ser tan raros como los que escribían cartas en los '90.
La gente lee y escribe más desde que existen los blogs y los e-mails. Y no veo que sea malo que cualquier pelotudo, Sr. Feinamann (Como si él leyera esto, ¿no?). Gracias a estos pequeños espacios etéreos, intangibles, la gente puede descargarse, contar qué le pasa, inventar, analizar (a su manera, sí, pero analizar al fin) o simplemente entretener y entretenerse. ¿Acaso no son esos los pilares de la literatura?
Realmente, prefiero que cualquier pelotudo esté delante de una pantalla de computadora leyendo un blog de otro pelotudo similar, a que esté mirando la televisión, o jugando al play station, o lo que sea. ¡La gente lee, señores! ¿No debería ser ese un motivo para celebrar?
Ok, entiendo que por ahí le moleste que estos blogs estén llenos de neologismos, y cosas que no todos entendemos. Pero ¿no es eso lo lindo de hablar una lengua viva? Si queremos quedarnos con el castellano del Quijote, mejor matemos la lengua, y pasemos a hablar algo parecido al latín o qué sé yo...
Yo sé que JPF no se refería a estos simples blogs, sino más bien a los que tratan de hacer política. Pero sería bueno que no incluyamos a todos en esa misma bolsa... Si no, esa filosidad de la que habla Capalbo en su nota, esa que tenía JPF años atrás, ya se va a ver completamente perdida.
Y sería mucho peor que ser un pelotudo con blog, ser alguien que no tenga ni la capacidad de transmitir más que insultos y rencores
Cualquiera puede tener un blog.
Leyendo a la mañana el diario Crítica (sí, el de Lanata) me encuentro con una nota titulada "Cualquier pelotudo tiene un blog", redactada por Daniel Capalbo, citando la frase dicha por J. P. Feinmann. Parece que al señor filósofo le molesta que la gente escriba cualquier cosa.
Lo respeto al señor Feinmann, pero estoy un poco en desacuerdo con él. O, mejor dicho, no tanto. Es verdad, cualquier pelotudo puede tener un blog (escribo esto y estoy tentado de pararme, levantar la mano y decir "presente", pero no). Hoy cualquiera puede empezar a escribir de lo que se le cante. ¿Qué tiene eso de malo? Yo entiendo que el 99% de los blogs no sean de filosofía, o de bajada de línea política, o de temas de gran profundidad. Pero, sin embargo, creo que desde hace años que la gente no escribe tanto. Digamos la verdad: ¿Cuántos de los que leen blogs escribieron más de 5 cartas en los últimos diez años? y de la misma manera: ¿Cuántos e-mails por día mandan? Exacto. Si mandan menos de 5 e-mails por día, ya pasan a ser tan raros como los que escribían cartas en los '90.
La gente lee y escribe más desde que existen los blogs y los e-mails. Y no veo que sea malo que cualquier pelotudo, Sr. Feinamann (Como si él leyera esto, ¿no?). Gracias a estos pequeños espacios etéreos, intangibles, la gente puede descargarse, contar qué le pasa, inventar, analizar (a su manera, sí, pero analizar al fin) o simplemente entretener y entretenerse. ¿Acaso no son esos los pilares de la literatura?
Realmente, prefiero que cualquier pelotudo esté delante de una pantalla de computadora leyendo un blog de otro pelotudo similar, a que esté mirando la televisión, o jugando al play station, o lo que sea. ¡La gente lee, señores! ¿No debería ser ese un motivo para celebrar?
Ok, entiendo que por ahí le moleste que estos blogs estén llenos de neologismos, y cosas que no todos entendemos. Pero ¿no es eso lo lindo de hablar una lengua viva? Si queremos quedarnos con el castellano del Quijote, mejor matemos la lengua, y pasemos a hablar algo parecido al latín o qué sé yo...
Yo sé que JPF no se refería a estos simples blogs, sino más bien a los que tratan de hacer política. Pero sería bueno que no incluyamos a todos en esa misma bolsa... Si no, esa filosidad de la que habla Capalbo en su nota, esa que tenía JPF años atrás, ya se va a ver completamente perdida.
Y sería mucho peor que ser un pelotudo con blog, ser alguien que no tenga ni la capacidad de transmitir más que insultos y rencores
jueves, 22 de mayo de 2008
Varón, dijo la partera
Hoy me llegó, de parte de alguien del trabajo, un mail con algo titulado el Manual del Macho Argentino. Más allá de lo gracioso o no que te puede resultar un escrito con tantos insultos juntos (algunos, debo reconocer, son bastante trabajados, pero no por eso de gran técnica literaria), me parece una aberración a nuestro género que circule esto.
Entiendo que es parte de una joda, de un chiste que hace, creo Coco Silly, en un programa de radio, me pare triste, por no decir patético que la gente se ande riendo de esas cosas. Así como de los que cumplen con alguno de los "standares" que se nombran antes de "El verdadero macho..."
¿Quién dice que eso es un macho? ¿Desde cuándo para ser macho hay que ser desubicado, patotero, vulgar, desconsiderado y hasta sucio?
Hace un tiempo, pregunté a varias mujeres (amigas y Palla incluida) qué era ser macho. Ninguna me dio una respuesta igual a la de la otra. Pero ninguna, a la vez, me definió a un macho como lo describe este pseudo-manual descriptivo. El verdadero macho es algo muy difícil de describir, según parece. Entonces ¿Cómo puede ser que sólo por vivir en una zona en donde no haya semáforos nos haga "machos"? Tan fácil era y no lo sabíamos, che.
Me enojan estas cosas. Me sacan de quicio.
Lo triste es que hay gente, no vamos a decir qué clase de gente, que cree en estas cosas religiosamente. Y no importa que tengas las manos rotas y quieras arreglarlas, o simplemente cuidarlas. Si usás crema para manos, no sos macho. Si vivís en Las Cañitas no sos macho (para mí, esto es más algo parecido a la envidia que a otra cosa, pero bueno). Si respetás a tus congéneres y no hacés pis en una pileta, no sos macho. ¿De dónde salen estas cosas? ¡Por Dios! La de pavadas que uno tiene que escuchar o leer.
Vamos machos, sigan con su postura. Así nos va en el mundo.
Entiendo que es parte de una joda, de un chiste que hace, creo Coco Silly, en un programa de radio, me pare triste, por no decir patético que la gente se ande riendo de esas cosas. Así como de los que cumplen con alguno de los "standares" que se nombran antes de "El verdadero macho..."
¿Quién dice que eso es un macho? ¿Desde cuándo para ser macho hay que ser desubicado, patotero, vulgar, desconsiderado y hasta sucio?
Hace un tiempo, pregunté a varias mujeres (amigas y Palla incluida) qué era ser macho. Ninguna me dio una respuesta igual a la de la otra. Pero ninguna, a la vez, me definió a un macho como lo describe este pseudo-manual descriptivo. El verdadero macho es algo muy difícil de describir, según parece. Entonces ¿Cómo puede ser que sólo por vivir en una zona en donde no haya semáforos nos haga "machos"? Tan fácil era y no lo sabíamos, che.
Me enojan estas cosas. Me sacan de quicio.
Lo triste es que hay gente, no vamos a decir qué clase de gente, que cree en estas cosas religiosamente. Y no importa que tengas las manos rotas y quieras arreglarlas, o simplemente cuidarlas. Si usás crema para manos, no sos macho. Si vivís en Las Cañitas no sos macho (para mí, esto es más algo parecido a la envidia que a otra cosa, pero bueno). Si respetás a tus congéneres y no hacés pis en una pileta, no sos macho. ¿De dónde salen estas cosas? ¡Por Dios! La de pavadas que uno tiene que escuchar o leer.
Vamos machos, sigan con su postura. Así nos va en el mundo.
Pregunta del día N° 2
¿Por qué somos tan tontos que, en castellano, prestamos atención, mientras que los ingleses la venden?*
N de R: En Inglés, el que te pide atención te exige que la pagues: pay attention.
N de R: En Inglés, el que te pide atención te exige que la pagues: pay attention.
Conoceme, no me idealices
A ver... Hace unos días, tengo en mi nick del MSN la frase del título de este post. Y, no sé por qué, es la frase que más comentarios trajo de parte de mis contactos.
Me han preguntado a quién pretendo tentar, me preguntaron quién me idealizaba, me dijeron que ya me habían idealizado, y después me conocieron... Miles de cosas.
Desde mi punto de vista, tuve mejores nicks. Más profundos, mejores armados (sintáctica y hasta semánticamente). Sin embargo, cuando uno pone algo así, despierta interés de la gente.
Así que paso a explicar desde mi lado qué quise decir con ese nick:
Cuando uno idealiza, lo hace siempre desde su lugar. Si idealizamos a una persona (cualquiera que sea), pasamos a pensar que esa persona cumple con todos nuestros requisitos. Desde los más indispensables, hasta los más mínimos. No sólo pasa a cumplir las generalidades, sino que pretendemos que cumpla con todo lo que suponemos, y de la forma en que suponemos que lo haga.
Para hacer hipérbole: si idealizamos a X como una persona diestra, tiene que hacer todo con su mano derecha. Aún siendo zurda.
Pero lo malo de idealizar, reside en que se nos va a venir el mundo abajo cuando descubramos que nos escribió una carta con la zurda. Nosotros la creíamos perfecta siendo diestro, y ahora se nos cae esa perfección porque, simplemente, es zurda. Y ni siquiera es algo que puede remediar: nació así y punto.
Como dije, esto es solamente un ejemplo tonto, pero que sirve muy gráficamente. Estas pequeñas cosas (más o menos importantes, claro) son las que hacen que perdamos esperanzas en nuestro ideal. Aún cuando nuestro ideal sea incapaz de solucionarlo.
Entonces, cada vez que nuestro "ideal" resbale un poquitín, por más que sea inconcientemente, nos va a defraudar. Generamos tanto culto a esa perfección, que el más mínimo detalle nos cae terriblemente, por más que sea escribir con la izquierda o pedir helado de frutilla a la crema en lugar de al agua como habíamos pensado que iba a pedir.
Así las cosas, es preferible ser imperfecto para todo el mundo, así le idealización es mucho más difícil. Porque si no, cualquier pequeño detalle que se nos pase por alto, es un mundo que se derrumba.
A eso iba. No busquen más cosas....
Me han preguntado a quién pretendo tentar, me preguntaron quién me idealizaba, me dijeron que ya me habían idealizado, y después me conocieron... Miles de cosas.
Desde mi punto de vista, tuve mejores nicks. Más profundos, mejores armados (sintáctica y hasta semánticamente). Sin embargo, cuando uno pone algo así, despierta interés de la gente.
Así que paso a explicar desde mi lado qué quise decir con ese nick:
Cuando uno idealiza, lo hace siempre desde su lugar. Si idealizamos a una persona (cualquiera que sea), pasamos a pensar que esa persona cumple con todos nuestros requisitos. Desde los más indispensables, hasta los más mínimos. No sólo pasa a cumplir las generalidades, sino que pretendemos que cumpla con todo lo que suponemos, y de la forma en que suponemos que lo haga.
Para hacer hipérbole: si idealizamos a X como una persona diestra, tiene que hacer todo con su mano derecha. Aún siendo zurda.
Pero lo malo de idealizar, reside en que se nos va a venir el mundo abajo cuando descubramos que nos escribió una carta con la zurda. Nosotros la creíamos perfecta siendo diestro, y ahora se nos cae esa perfección porque, simplemente, es zurda. Y ni siquiera es algo que puede remediar: nació así y punto.
Como dije, esto es solamente un ejemplo tonto, pero que sirve muy gráficamente. Estas pequeñas cosas (más o menos importantes, claro) son las que hacen que perdamos esperanzas en nuestro ideal. Aún cuando nuestro ideal sea incapaz de solucionarlo.
Entonces, cada vez que nuestro "ideal" resbale un poquitín, por más que sea inconcientemente, nos va a defraudar. Generamos tanto culto a esa perfección, que el más mínimo detalle nos cae terriblemente, por más que sea escribir con la izquierda o pedir helado de frutilla a la crema en lugar de al agua como habíamos pensado que iba a pedir.
Así las cosas, es preferible ser imperfecto para todo el mundo, así le idealización es mucho más difícil. Porque si no, cualquier pequeño detalle que se nos pase por alto, es un mundo que se derrumba.
A eso iba. No busquen más cosas....
miércoles, 21 de mayo de 2008
¿Cuál es su gracia?
Hoy a la mañana, Petti tenía como pregunta en su programa (no le gusta decir que es una consigna) ¿Cuál es el apodo que más te gusta? Por eso mismo, empecé a buscar entre los apodos de la gente que conozco. Y encontré que los mejores estaban dentro de lo laboral:
A un compañero muy flaco, casi enclenque, le decían 100 gramos. A otro, que siempre parece tener frío y estar dormido, le decimos Wet chicken*. En una empresa anterior, yo trabajaba con Scooby, alguien que vivía haciendo tonterías. Uno más que hacía tonterías, quizá de un calibre más grueso, pasó a ser Brainless**. Otro, por duro de entender nomás, pasó a ser Cascote, que después derivó en Casco...
Un amigo que ya no está en el país era difícil de encontrar para trabajar, a ese le decían Covacha, o Bolita de humo. En ese mismo rubro, el Murci (por Murciélago) era conocido por no poner el lomo ni para dormir. Dino es uno de los mejores, y le dicen así a un compañero que tiene los brazos cortitos y medio levantados (imaginen un T-rex, o alguno de esos que andaban en dos patas). Murray era muy parecido al protagonista de Muelle 56...
Acá, donde trabajo ahora, están el Hombre Neon (que tiene brillo propio), El hombre huevo de pascua, alguien parecido a Mr. Potato Head. Pastillita, pretendiente de físicoculturista. Chispa es alguien que trabaja con electrónica, y no tiene pinta de ser muy veloz...
Por medio de un compañero, me enteré que en otra empresa están: Sangroso, por tener los ojos siempre inyectados en sangre, Pelo 'e muñeco, no hace falta decir por qué. A todo trapo es otro, esta vez derivado de un cliché propio.
Lo bueno de estos apodos, es que además de sacarnos una sonrisa, agilizan el ingenio de quien los pone. Cada vez que entra alguien nuevo al trabajo, en seguida se trata de buscar algún rasgo que lo identifique como para apodarlo de una manera graciosa. Algo así como una caricatura idiomática que nos marcará.
Los buenos apodos (o sobrenombres, como más les guste), no sólo se usan en el lugar dónde fueron concebidos. Perduran en el tiempo más allá del entorno. Según me enteré, Casco sigue siendo Casco en otra empresa. Lo mismo, o mucho más profundo aún, pasó con Scooby, ya que no sólo ahora todo el mundo lo llama así, sino que los que lo conocíamos desde antes, y con otro apodo, suplantamos el viejo por el nuevo.
También cabe hacer una aclaración, para no confundir parámetros: Estoy hablando acá del apodo no-hiriente. Ese apodo que es aceptado por quién lo lleva. No vale que le digamos Cara de plato frío a alguien, si ese alguien no lo sabe, o no lo acepta. Si no se da vuelta, no es apodo válido.
El sobrenombre hiriente debe ser abolido no sólo por el destinatario, sino por todos sus amigos.
*Wet Chicken: Literalmente, Pollo Mojado
** Brainless: Sin cerebro
A un compañero muy flaco, casi enclenque, le decían 100 gramos. A otro, que siempre parece tener frío y estar dormido, le decimos Wet chicken*. En una empresa anterior, yo trabajaba con Scooby, alguien que vivía haciendo tonterías. Uno más que hacía tonterías, quizá de un calibre más grueso, pasó a ser Brainless**. Otro, por duro de entender nomás, pasó a ser Cascote, que después derivó en Casco...
Un amigo que ya no está en el país era difícil de encontrar para trabajar, a ese le decían Covacha, o Bolita de humo. En ese mismo rubro, el Murci (por Murciélago) era conocido por no poner el lomo ni para dormir. Dino es uno de los mejores, y le dicen así a un compañero que tiene los brazos cortitos y medio levantados (imaginen un T-rex, o alguno de esos que andaban en dos patas). Murray era muy parecido al protagonista de Muelle 56...
Acá, donde trabajo ahora, están el Hombre Neon (que tiene brillo propio), El hombre huevo de pascua, alguien parecido a Mr. Potato Head. Pastillita, pretendiente de físicoculturista. Chispa es alguien que trabaja con electrónica, y no tiene pinta de ser muy veloz...
Por medio de un compañero, me enteré que en otra empresa están: Sangroso, por tener los ojos siempre inyectados en sangre, Pelo 'e muñeco, no hace falta decir por qué. A todo trapo es otro, esta vez derivado de un cliché propio.
Lo bueno de estos apodos, es que además de sacarnos una sonrisa, agilizan el ingenio de quien los pone. Cada vez que entra alguien nuevo al trabajo, en seguida se trata de buscar algún rasgo que lo identifique como para apodarlo de una manera graciosa. Algo así como una caricatura idiomática que nos marcará.
Los buenos apodos (o sobrenombres, como más les guste), no sólo se usan en el lugar dónde fueron concebidos. Perduran en el tiempo más allá del entorno. Según me enteré, Casco sigue siendo Casco en otra empresa. Lo mismo, o mucho más profundo aún, pasó con Scooby, ya que no sólo ahora todo el mundo lo llama así, sino que los que lo conocíamos desde antes, y con otro apodo, suplantamos el viejo por el nuevo.
También cabe hacer una aclaración, para no confundir parámetros: Estoy hablando acá del apodo no-hiriente. Ese apodo que es aceptado por quién lo lleva. No vale que le digamos Cara de plato frío a alguien, si ese alguien no lo sabe, o no lo acepta. Si no se da vuelta, no es apodo válido.
El sobrenombre hiriente debe ser abolido no sólo por el destinatario, sino por todos sus amigos.
*Wet Chicken: Literalmente, Pollo Mojado
** Brainless: Sin cerebro
Música de miércoles
Tengo pensado hacerme rico escribiendo un reggaeton (música que odio desde lo más profundo de mis entrañas). Ya tengo algunas frases para poner (cantarlas con ritmo de reggaeton).
Si me meto en el koh-i-noor quién sooooy, si me meto en el koh-i-noor quién sooooy
Como una puta lloras, como una puta lloras
Esas dos van seguro. Ahora, estoy barajando algunas más:
El panqueque con leche es mejooooor, el panqueque con leche es mejooooor.
La vecina toma hesperidiiiiina, la vecina toma hesperidiiiiina.
(Una que va bien para alguna parte lenta) Nena me muero uo uo, nena me muero uo uo
Obviamente, tiene que haber algo inentendible del estilo de "presea, dame presea" o "ratatá, ratatá". Acá van mis posibilidades:
Babea, el nene babea
Masapán, masapán. (Y acá encima me autoelogio por mi reggaeton espectacular, diciendo "Qué masa, Pan")
Otras palabras que seguro tienen que estar son: Azotea, balbucea, melocotón, bamboleo y cachondeo.
Ya lo voy a escribir, y me voy a llenar de plata... Total, sobre gustos está todo escrito y cada uno lee la página que quiere ¿No?
(Se aceptan sugerencias sobre más frases, pero no estoy dispuesto luego a pagar regalías)
Si me meto en el koh-i-noor quién sooooy, si me meto en el koh-i-noor quién sooooy
Como una puta lloras, como una puta lloras
Esas dos van seguro. Ahora, estoy barajando algunas más:
El panqueque con leche es mejooooor, el panqueque con leche es mejooooor.
La vecina toma hesperidiiiiina, la vecina toma hesperidiiiiina.
(Una que va bien para alguna parte lenta) Nena me muero uo uo, nena me muero uo uo
Obviamente, tiene que haber algo inentendible del estilo de "presea, dame presea" o "ratatá, ratatá". Acá van mis posibilidades:
Babea, el nene babea
Masapán, masapán. (Y acá encima me autoelogio por mi reggaeton espectacular, diciendo "Qué masa, Pan")
Otras palabras que seguro tienen que estar son: Azotea, balbucea, melocotón, bamboleo y cachondeo.
Ya lo voy a escribir, y me voy a llenar de plata... Total, sobre gustos está todo escrito y cada uno lee la página que quiere ¿No?
(Se aceptan sugerencias sobre más frases, pero no estoy dispuesto luego a pagar regalías)
N de R: lean la definición de Reggaeton que linkee de Wikipedia. ¿Tantas influencias tuvo y se llegó sólo a esta porquería?
martes, 20 de mayo de 2008
Axioma Laboral
Hace unos años, y en otra empresa, un compañero al que muchos no tomábamos muy en serio nunca, pronunció una frase que, como todas las frases buenas, no fue tenida en cuenta en el momento, pero ganó fuerza y sentido a través del tiempo. Hoy por hoy, es algo que repetimos muchísimas veces:
"No se puede prever la estupidez humana"
Gran verdad.
Hoy mi jefe dijo otra gran verdad:
"La pelotudez no tiene fronteras geográficas"
Trabajando en una empresa no-argentina, es muy muy muy cierto
"No se puede prever la estupidez humana"
Gran verdad.
Hoy mi jefe dijo otra gran verdad:
"La pelotudez no tiene fronteras geográficas"
Trabajando en una empresa no-argentina, es muy muy muy cierto
domingo, 18 de mayo de 2008
Idiosincracia
Diálogo (real) en el auto con Palla:
Panito: "Mirá que ahora que soy boxeador te voy a empezar a pegar"
Palla (Desinteresada): "A ha"
Panito: "Sí, me voy a emborrachar, y a pegarte"
Palla (Casi sin mirarme): "A ha"
Panito: "O mejor aún, me voy a emborrachar a pegarte y después te voy a tirar por el balcón"
Palla (Totalmente tranquila): "A ha"
Panito: "Y voy a empezar a escuchar cumbia"
Palla (Alarmada): "¡Ay! ¡Por Dios!"
Panito: "Mirá que ahora que soy boxeador te voy a empezar a pegar"
Palla (Desinteresada): "A ha"
Panito: "Sí, me voy a emborrachar, y a pegarte"
Palla (Casi sin mirarme): "A ha"
Panito: "O mejor aún, me voy a emborrachar a pegarte y después te voy a tirar por el balcón"
Palla (Totalmente tranquila): "A ha"
Panito: "Y voy a empezar a escuchar cumbia"
Palla (Alarmada): "¡Ay! ¡Por Dios!"
jueves, 15 de mayo de 2008
Y todo por 90 minutos...
El fútbol es el deporte más lindo del mundo, como bien dice el relator de ESPN. La adrenalina que genera, tanto dentro como fuera de la cancha, es algo inexplicable. Y quizá hasta inentendible. El amor por una camiseta por sobre casi todas las cosas, el sentimiento de culpa por no haber podido ver a tu equipo, la alegría dulce de la victoria, el sabor amargo de la derrota (amarguísimo si es a manos de tu clásico rival)... Miles de cosas hacen que este deporte sea incomparable desde lo sentimental.
Pero más allá de todo eso, hay algo más, casi metafutbolístico, que le da color al entorno del fútbol. Y no hablo de las hinchadas, los dirigentes o las publicidades, sino de las pequeñas cosas y situaciones que hacen del fútbol y su mundo, un espacio delimitado, separado de casi todos los demás, plagado de metonimias y sinécdoques.
Y si no, miremos:
* en el fútbol puede, casi cualquier jugador, abrir el pie. Una metáfora por demás inexacta, pero que aplica perfectamente al movimiento que efectúa un futbolista al patear una pelota;
* alguien puede cabecear con el techo de la cabeza
* lo que es mejor, ese cabezazo puede quedar en el techo del arco.
* el balón de juego puede ser: balón, esférico, útil elemento, pelota, bocha, cuero, caprichosa... y vaya uno a saber cuántos nombres sinónimos más;
* el arco tiene no sólo ángulos, sino ratoneras, y lugares (como decían los antiguos relatores) donde duermen las arañas;
* la cancha de juego es una superficie plana de césped, sin embargo, invisibles a cualquier espectador no futbolero, podemos encontrar callejones: el del 10, el del 8, el del 3...
* La pelota puede colgarse en cualquier momento, por más que baje al segundo. Los arqueros, sin embargo, son los encargados de descolgarlas, aún cuando no hay ganchos ni nada por el estilo por sobre el campo de juego;
* los apodos son casi una condición sine qua non del fútbol. Sin embargo, uno nunca va a encontrar un apodo largo. Como decía Fontanarrosa, nadie va a llamar a alguien de su equipo en el medio del partido con el apodo "cara de puñetazo en el barro", debido a que cuando terminé de decirlo, la jugada ya pasó. Pichi, Pipa, Burro, Beto... ¡esos sí que son apodos futboleros!
* en el mismo orden de cosas, es asombroso como una palabra puede llevar tanto sentido en un partido de fútbol. En cualquier otro contexto, si alguien grita "misma" vamos a preguntar, casi mecánicamente: "¿Misma qué?". Sin embargo, esas cinco letras dentro de un partido de fútbol quieren decir "pasame la pelota por el mismo lugar (o la misma punta) en donde estás atacando vos, que estoy libre". Fantástico, ¿No? Exactamente el caso contrario es "toda", que resume al mucho más inapropiado "cruzá con un pelotazo toda la cancha, que por tu punta están todos marcados y por la mía estoy libre". Así también, un simple grito de "te van" basta para que el poseedor accidental de la pelota sepa que está a punto de ser alcanzado por otro jugador del equipo contrario con el ánimo de sacarle el balón, y él todavía no lo vio, o no se dió cuenta.
* la pelota puede, también, dormirse en el pecho de un jugador, o ser atenazada por las manos del arquero, que seguidamente puede hacer una de bowling para efectuar el saque de arco. También puede caer llovida dentro del área, si es que el centro fue tirado a la olla.
* la cancha en la que se juegue puede ser tanto una mesa de pool (si es muy chica) como una estancia (si tiene las medidas máximas permitidas);
* el fútbol, además, nos crea un sentimiento de pertenencia no sólo física sino atemporal de algo que jamás fue nuestro: no sólo "Salimos campeones", sino que "ganamos la final del 67", por más que el que lo dice haya nacido en el 78.
Y miles de cosas más, con las que podría seguir ejemplificando.
Pero lo único que lograría sería decir cosas obvias para los que jugamos al fútbol (o lo vemos) y casi inentendibles para el resto de los mortales.
Todo lo que pasa en la cancha, queda dentro de la cancha. Esa es una de las máximas principales del fútbol.
Todo, claro, menos éstas cosas.
Pero más allá de todo eso, hay algo más, casi metafutbolístico, que le da color al entorno del fútbol. Y no hablo de las hinchadas, los dirigentes o las publicidades, sino de las pequeñas cosas y situaciones que hacen del fútbol y su mundo, un espacio delimitado, separado de casi todos los demás, plagado de metonimias y sinécdoques.
Y si no, miremos:
* en el fútbol puede, casi cualquier jugador, abrir el pie. Una metáfora por demás inexacta, pero que aplica perfectamente al movimiento que efectúa un futbolista al patear una pelota;
* alguien puede cabecear con el techo de la cabeza
* lo que es mejor, ese cabezazo puede quedar en el techo del arco.
* el balón de juego puede ser: balón, esférico, útil elemento, pelota, bocha, cuero, caprichosa... y vaya uno a saber cuántos nombres sinónimos más;
* el arco tiene no sólo ángulos, sino ratoneras, y lugares (como decían los antiguos relatores) donde duermen las arañas;
* la cancha de juego es una superficie plana de césped, sin embargo, invisibles a cualquier espectador no futbolero, podemos encontrar callejones: el del 10, el del 8, el del 3...
* La pelota puede colgarse en cualquier momento, por más que baje al segundo. Los arqueros, sin embargo, son los encargados de descolgarlas, aún cuando no hay ganchos ni nada por el estilo por sobre el campo de juego;
* los apodos son casi una condición sine qua non del fútbol. Sin embargo, uno nunca va a encontrar un apodo largo. Como decía Fontanarrosa, nadie va a llamar a alguien de su equipo en el medio del partido con el apodo "cara de puñetazo en el barro", debido a que cuando terminé de decirlo, la jugada ya pasó. Pichi, Pipa, Burro, Beto... ¡esos sí que son apodos futboleros!
* en el mismo orden de cosas, es asombroso como una palabra puede llevar tanto sentido en un partido de fútbol. En cualquier otro contexto, si alguien grita "misma" vamos a preguntar, casi mecánicamente: "¿Misma qué?". Sin embargo, esas cinco letras dentro de un partido de fútbol quieren decir "pasame la pelota por el mismo lugar (o la misma punta) en donde estás atacando vos, que estoy libre". Fantástico, ¿No? Exactamente el caso contrario es "toda", que resume al mucho más inapropiado "cruzá con un pelotazo toda la cancha, que por tu punta están todos marcados y por la mía estoy libre". Así también, un simple grito de "te van" basta para que el poseedor accidental de la pelota sepa que está a punto de ser alcanzado por otro jugador del equipo contrario con el ánimo de sacarle el balón, y él todavía no lo vio, o no se dió cuenta.
* la pelota puede, también, dormirse en el pecho de un jugador, o ser atenazada por las manos del arquero, que seguidamente puede hacer una de bowling para efectuar el saque de arco. También puede caer llovida dentro del área, si es que el centro fue tirado a la olla.
* la cancha en la que se juegue puede ser tanto una mesa de pool (si es muy chica) como una estancia (si tiene las medidas máximas permitidas);
* el fútbol, además, nos crea un sentimiento de pertenencia no sólo física sino atemporal de algo que jamás fue nuestro: no sólo "Salimos campeones", sino que "ganamos la final del 67", por más que el que lo dice haya nacido en el 78.
Y miles de cosas más, con las que podría seguir ejemplificando.
Pero lo único que lograría sería decir cosas obvias para los que jugamos al fútbol (o lo vemos) y casi inentendibles para el resto de los mortales.
Todo lo que pasa en la cancha, queda dentro de la cancha. Esa es una de las máximas principales del fútbol.
Todo, claro, menos éstas cosas.
miércoles, 14 de mayo de 2008
Qué es de la vida de... (vol.2)
Bien por Palla, ayer se acordó de un superhéroe que ya de por sí estaba destinado al fracaso. "El gran Héroe americano" fue una serie que duró algo así como 44 capítulos, sobre un superhéroe que no dominaba bien sus poderes, y era más bien torpe.
Aunque...
Si fuera argentino, con su inutilidad, seguramente sería gerente general en alguna empresa... o algo así ¿no?
Vamos señores... algún héroe más que recuerden de aquellos tiempos, por favor!
Aunque...
Si fuera argentino, con su inutilidad, seguramente sería gerente general en alguna empresa... o algo así ¿no?
Vamos señores... algún héroe más que recuerden de aquellos tiempos, por favor!
martes, 13 de mayo de 2008
Qué es de la vida de...
Recién volvía de almorzar, y en una esquina vi estacionada una moto, negra, bastante rota y vieja. Como se suele decir, desvencijada. Y se me vino a la mente el superhéroe "El cóndor" (aquella serie ochentosa del tipo en la moto, que si no me equivoco era una Ninja, cuando recién salía).
Y me pregunté: ¿Qué será de la vida de esos superamigos clase B?
Y me imaginé que El Cóndor era un repartidor de pizzas de alguna pizzería de Almagro. Que Automan (sólo para entendidos, je) trabajaba como cuidacoches en San Telmo, y que Manimal había puesto un parripollo, se había fundido y estaba cartoneando.
Sledge Hammer es, estoy seguro, un guardia de seguridad en algún Shopping (posiblemente en el alto Palermo).
Todos esos justicieros (y antihéroes, en el caso de Sledge) deben estar arruinados, semiborrachos todo el tiempo, y en orgías con indigentes como el padre de Alf (Max Wright)
Ahora sí, el día que vea a He-Man gordo y con ginecomastia por la pepa que se metió en los ochenta, voy a llorar mucho.
Y me pregunté: ¿Qué será de la vida de esos superamigos clase B?
Y me imaginé que El Cóndor era un repartidor de pizzas de alguna pizzería de Almagro. Que Automan (sólo para entendidos, je) trabajaba como cuidacoches en San Telmo, y que Manimal había puesto un parripollo, se había fundido y estaba cartoneando.
Sledge Hammer es, estoy seguro, un guardia de seguridad en algún Shopping (posiblemente en el alto Palermo).
Todos esos justicieros (y antihéroes, en el caso de Sledge) deben estar arruinados, semiborrachos todo el tiempo, y en orgías con indigentes como el padre de Alf (Max Wright)
Ahora sí, el día que vea a He-Man gordo y con ginecomastia por la pepa que se metió en los ochenta, voy a llorar mucho.
Big girl, you're beautiful
Fuimos con Palla a ver "Gorda", la obra de Neil Labute sobre un muchacho "normal" que se enamora de una mujer subida de peso. La trama gira en torno (¡ja! siempre quise escribir eso, ¡como si fuera un gran crítico!) al romance entre ellos dos, y a los comentarios que tiene que aguantar él sobre su novia "gorda". Desde decirle que no puede ser, que él es un tipo fachero, con buen laburo, joven y que no puede estar saliendo con alguien así, hasta el cruel y poco reflexivo "yo sé que vas a hacer lo correcto", invitándolo a separarse de ella, el discurso final (por llamarlo de alguna manera) de su "mejor amigo", es cruelmente esclarecedor.
Frases como "una mujer así de gorda tiene que estar con alguien como ella, con un gordo" son el fiel reflejo del pensamiento de miles de personas. De miles de mentes chiquitas que no pueden ver la felicidad más allá de las apariencias.
Uno, que estuvo de ese lado, puede hablar desde la experiencia personal. La crueldad de la gente puede hacer cosas por demás destructivas en alguien así. Uno puede sentirse, en el mejor de los escenarios, distinto a todos, y en el peor, una basura de la sociedad. La voz de la mayoría de la gente, representada en este caso por el mejor amigo del personaje principal de la obra, es la tantas veces escuchadas por los que tuvimos sobrepeso alguna vez. En este caso, el de la obra, el personaje de la muchacha gorda tenía muy en claro su situación, y se permitía bromear con ella. De hecho, la primer palabra que dice el muchacho que se enamora de ella es "enorme", pero refiriéndose al lugar, y ella después le dice "pensé que me hablabas a mí".
Pero quién más sufre es él. Y no por él, sino por ella. Porque los amigos lo cargan, pero tan cobardemente, que lo hacen sólo cuando está él. A ella jamás le dicen nada.
Lo mismo pasa en la vida real. De hecho, Neil Labute comenta que él fue gordo una vez, y decidió bajar de peso... sólo para volver a subir después. Labute sí que sabe lo que es ser discriminado por obesidad. Y yo lo sé, porque también lo viví.
Ser "El gordo" para los amigos es una cosa. De hecho, hoy, con varios kilos menos (fruto de una constancia de la que hasta yome sorprendo y de una meta mucho más grande que la de verme bien para mí mismo) me siguen llamando así muchas de las personas que quiero muchísimo. Pero ser "el gordo" para el resto de la gente, y sobre todo a tus espaldas, es muy feo.
Y, ojo, estoy poniendo a la gordura casi por antonomasia.
Sumado al bajón de haber vivido, como un fantasma escondido en las sombras de una charla de flacos sobre gordos, la crueldad extrema desde el otro lado (yo nunca tuve la posibilidad de escuchar cuando los flacos lindos hablaban de mi), haciendo zapping con Palla el día siguiente después de ver la obra, reparamos en un paupérrimo programa de Utilísima llamado "Chiqui look". En esa monstrousidad de show televisivo, un grupo de chicas y chicos fashion, se confabulan (no se me ocurre una palabra mejor para lo que hacen) para "mejorar" a alguna chica de 12 o 13 años que no esté bien vestida, o bien peinada... o lo que sea.
Pero más allá de lo que hacen estos débiles de cerebro, lo que más me indignó fue una entrevista a una de las "amigas" de la niña a la que estaban cambiándole el look (N de R: uso la palabra amiga porque es lo que se leía en el videograph del programa luego del nombre de este pequeño monstruo en potencia). Esta chica decía, casi textualmente: "No soy tan amiga de X (no recuerdo, por desgracia, el nombre de la nena a la que le cambiaban el look, aunque sí recuerdo que ella misma decía que en el colegio le decían Patito Feo *1), porque muchas veces no la invitamos a salir porque me da vergüenza cómo se viste..." ¿Cómo es que una nena de 12 años, con toda la inocencia que conlleva la edad, tiene esos pensamientos? No me queda más que pensar que sus padres son igual de cerrados. Juro por lo que quieran que deseo que esa nena se quede así petisita mientras que Patito feo a los 19 explote y sea una bomba sexual.
El gusto amargo que me dejan estas cosas se compara casi con nada. Uno siente esas cosas de otra manera. Poca gente linda va a llegar a comprender el sentimiento de un gordo, o de un feo.
Es muy difícil ser empático con lo que nunca se vivió.
La obra de Labute es muy buena. Está pensada como una comedia. Es más, me reí mucho. Pero en el medio de la obra me puse a pensar: "¿cómo es esto? ¿De qué me estoy riendo?" Y la respuesta llegó de la manera más cruda: te estás riendo de vos mismo. Estás riéndote de alguien gordo. Te reís de la crueldad que tienen estos chicos lindos y de cómo se ríen a las espaldas de la pobre gorda.
Yo me sigo sintiendo como antes. Muchas veces, se me da por pensar que soy un gordo disfrazado de flaco. Sigo haciendo cosas de gordo (Palla es un testigo paciente de esto). Me sigue doliendo que le digan gordo a alguien despectivamente. Sigo sintiendo la crueldad a flor de piel.
Algún día, el mundo entenderá a "El Principito" y su ya famoso (y casi mítico) "Lo esencial es invisible a los ojos".
Cuánta verdad. Cuánto nos falta a los seres humanos para ser inteligentes.
*1: Gracias Tinelli! Tu tristísimo Patito Feo le va a arruinar la vida a miles de preadolescentes que no se sientan lindos. Otro aporte tuyo más al bienestar de nuestra sociedad
Frases como "una mujer así de gorda tiene que estar con alguien como ella, con un gordo" son el fiel reflejo del pensamiento de miles de personas. De miles de mentes chiquitas que no pueden ver la felicidad más allá de las apariencias.
Uno, que estuvo de ese lado, puede hablar desde la experiencia personal. La crueldad de la gente puede hacer cosas por demás destructivas en alguien así. Uno puede sentirse, en el mejor de los escenarios, distinto a todos, y en el peor, una basura de la sociedad. La voz de la mayoría de la gente, representada en este caso por el mejor amigo del personaje principal de la obra, es la tantas veces escuchadas por los que tuvimos sobrepeso alguna vez. En este caso, el de la obra, el personaje de la muchacha gorda tenía muy en claro su situación, y se permitía bromear con ella. De hecho, la primer palabra que dice el muchacho que se enamora de ella es "enorme", pero refiriéndose al lugar, y ella después le dice "pensé que me hablabas a mí".
Pero quién más sufre es él. Y no por él, sino por ella. Porque los amigos lo cargan, pero tan cobardemente, que lo hacen sólo cuando está él. A ella jamás le dicen nada.
Lo mismo pasa en la vida real. De hecho, Neil Labute comenta que él fue gordo una vez, y decidió bajar de peso... sólo para volver a subir después. Labute sí que sabe lo que es ser discriminado por obesidad. Y yo lo sé, porque también lo viví.
Ser "El gordo" para los amigos es una cosa. De hecho, hoy, con varios kilos menos (fruto de una constancia de la que hasta yome sorprendo y de una meta mucho más grande que la de verme bien para mí mismo) me siguen llamando así muchas de las personas que quiero muchísimo. Pero ser "el gordo" para el resto de la gente, y sobre todo a tus espaldas, es muy feo.
Y, ojo, estoy poniendo a la gordura casi por antonomasia.
Sumado al bajón de haber vivido, como un fantasma escondido en las sombras de una charla de flacos sobre gordos, la crueldad extrema desde el otro lado (yo nunca tuve la posibilidad de escuchar cuando los flacos lindos hablaban de mi), haciendo zapping con Palla el día siguiente después de ver la obra, reparamos en un paupérrimo programa de Utilísima llamado "Chiqui look". En esa monstrousidad de show televisivo, un grupo de chicas y chicos fashion, se confabulan (no se me ocurre una palabra mejor para lo que hacen) para "mejorar" a alguna chica de 12 o 13 años que no esté bien vestida, o bien peinada... o lo que sea.
Pero más allá de lo que hacen estos débiles de cerebro, lo que más me indignó fue una entrevista a una de las "amigas" de la niña a la que estaban cambiándole el look (N de R: uso la palabra amiga porque es lo que se leía en el videograph del programa luego del nombre de este pequeño monstruo en potencia). Esta chica decía, casi textualmente: "No soy tan amiga de X (no recuerdo, por desgracia, el nombre de la nena a la que le cambiaban el look, aunque sí recuerdo que ella misma decía que en el colegio le decían Patito Feo *1), porque muchas veces no la invitamos a salir porque me da vergüenza cómo se viste..." ¿Cómo es que una nena de 12 años, con toda la inocencia que conlleva la edad, tiene esos pensamientos? No me queda más que pensar que sus padres son igual de cerrados. Juro por lo que quieran que deseo que esa nena se quede así petisita mientras que Patito feo a los 19 explote y sea una bomba sexual.
El gusto amargo que me dejan estas cosas se compara casi con nada. Uno siente esas cosas de otra manera. Poca gente linda va a llegar a comprender el sentimiento de un gordo, o de un feo.
Es muy difícil ser empático con lo que nunca se vivió.
La obra de Labute es muy buena. Está pensada como una comedia. Es más, me reí mucho. Pero en el medio de la obra me puse a pensar: "¿cómo es esto? ¿De qué me estoy riendo?" Y la respuesta llegó de la manera más cruda: te estás riendo de vos mismo. Estás riéndote de alguien gordo. Te reís de la crueldad que tienen estos chicos lindos y de cómo se ríen a las espaldas de la pobre gorda.
Yo me sigo sintiendo como antes. Muchas veces, se me da por pensar que soy un gordo disfrazado de flaco. Sigo haciendo cosas de gordo (Palla es un testigo paciente de esto). Me sigue doliendo que le digan gordo a alguien despectivamente. Sigo sintiendo la crueldad a flor de piel.
Algún día, el mundo entenderá a "El Principito" y su ya famoso (y casi mítico) "Lo esencial es invisible a los ojos".
Cuánta verdad. Cuánto nos falta a los seres humanos para ser inteligentes.
*1: Gracias Tinelli! Tu tristísimo Patito Feo le va a arruinar la vida a miles de preadolescentes que no se sientan lindos. Otro aporte tuyo más al bienestar de nuestra sociedad
Uno de Petti
"Hoy es martes 13, pero no se preocupen: acabo de llamar al INdEC y es Martes 12,3"
Pettinato dix it
Pettinato dix it
martes, 6 de mayo de 2008
The sound of music
De las muchas cosas que disfruto haciendo solo, la que más me gusta es hacer música. Mi vida está regida por la música.
No importa si es por medio de un instrumento (sea el que fuere, desde la guitarra al saxo), o simplemente en mi "monólogo interior". Siempre, pero siempre, en casi todo momento, mi vida está acompañada por la música.
Y descubrí que así las cosas son más fáciles de hacer. Uno trabaja mejor con música, cocina mejor con música, camina mejor con música... Ama mejor con música.
La música, dicen, es el lenguaje universal. Para mí, va incluso mucho más allá del lenguaje. Uno puede decir, sentir y hacer sentir, nublar, emocionar... todo lo que quiera con una buena música. Y el efecto será mucho mayor al de las palabras.
El hombre que camina solitario, lleva música en su interior. Aunque sea sólo el "tac-tac" de sus zapatos en la acera, seguirá su ritmo. Yo sigo el mío, pero me uno en un ensamble con la gente que quiero.
La mayoría de las veces me descubro a mí mismo creando melodías que nunca puedo volver a repetir. Como un compositor genial y frenético, creo que tengo creadas más de 1000 sinfonías, canciones, arias, riffs, yeites... Creo, constantemente, aunque no lo repita.
Con los instrumentos estoy un poco más limitado: nunca pude (y creo que nunca podré) llevar lo que suena en mi cabeza a mis manos. La guitarra me hace bastante caso, el saxo está empezando a entenderme, el piano me mira de reojo compadrito y la batería me mantiene una conversación simple, pero nada más.
Hago música aleatoria, silbando, tarareando, dentro de mí mismo. Melodías geniales que jamás el mundo escuchará, porque soy incapaz de reproducirlas.
Hasta en este preciso momento me encuentro silbando y tipeando al ritmo de una canción inexistente (o sí, pero en un inconciente colectivo que desconozco). Es extraño, porque no puedo hablar por teléfono y leer algo en el monitor a la vez. Pero puedo llevar la música dentro de mí mientras hago prácticamente cualquier cosa.
Compongo en cualquier tiempo, aunque el 4/4 es el que más me sale. Reversiono canciones o armonizo cada vez que escucho un tema. Invento segundas o terceras voces. Cambio de tiempo canciones de Mancini y las paso a un 2/4 mucho más tanguero y argentino aún. Soy un compositor que necesita inspiración de un tercero muchas veces, pero que compone incansablemente dentro de sí mismo.
"There's nothing you can sing that can´t be sung" decían The Beatles en All you need is love. ¡Cuánta verdad! Algún día, quizá, alguien componga mi vida musical
Yo mientras tanto espero silbando bajito algo que iré inventando al pasar...
No importa si es por medio de un instrumento (sea el que fuere, desde la guitarra al saxo), o simplemente en mi "monólogo interior". Siempre, pero siempre, en casi todo momento, mi vida está acompañada por la música.
Y descubrí que así las cosas son más fáciles de hacer. Uno trabaja mejor con música, cocina mejor con música, camina mejor con música... Ama mejor con música.
La música, dicen, es el lenguaje universal. Para mí, va incluso mucho más allá del lenguaje. Uno puede decir, sentir y hacer sentir, nublar, emocionar... todo lo que quiera con una buena música. Y el efecto será mucho mayor al de las palabras.
El hombre que camina solitario, lleva música en su interior. Aunque sea sólo el "tac-tac" de sus zapatos en la acera, seguirá su ritmo. Yo sigo el mío, pero me uno en un ensamble con la gente que quiero.
La mayoría de las veces me descubro a mí mismo creando melodías que nunca puedo volver a repetir. Como un compositor genial y frenético, creo que tengo creadas más de 1000 sinfonías, canciones, arias, riffs, yeites... Creo, constantemente, aunque no lo repita.
Con los instrumentos estoy un poco más limitado: nunca pude (y creo que nunca podré) llevar lo que suena en mi cabeza a mis manos. La guitarra me hace bastante caso, el saxo está empezando a entenderme, el piano me mira de reojo compadrito y la batería me mantiene una conversación simple, pero nada más.
Hago música aleatoria, silbando, tarareando, dentro de mí mismo. Melodías geniales que jamás el mundo escuchará, porque soy incapaz de reproducirlas.
Hasta en este preciso momento me encuentro silbando y tipeando al ritmo de una canción inexistente (o sí, pero en un inconciente colectivo que desconozco). Es extraño, porque no puedo hablar por teléfono y leer algo en el monitor a la vez. Pero puedo llevar la música dentro de mí mientras hago prácticamente cualquier cosa.
Compongo en cualquier tiempo, aunque el 4/4 es el que más me sale. Reversiono canciones o armonizo cada vez que escucho un tema. Invento segundas o terceras voces. Cambio de tiempo canciones de Mancini y las paso a un 2/4 mucho más tanguero y argentino aún. Soy un compositor que necesita inspiración de un tercero muchas veces, pero que compone incansablemente dentro de sí mismo.
"There's nothing you can sing that can´t be sung" decían The Beatles en All you need is love. ¡Cuánta verdad! Algún día, quizá, alguien componga mi vida musical
Yo mientras tanto espero silbando bajito algo que iré inventando al pasar...
viernes, 2 de mayo de 2008
Verdad onírica
- ¿Qué hacés en mi sueño?
- Nada, estoy acá...
- Sí, pero yo no estaba soñando con vos. Yo era el campeón del mundo
- Ya sé, pero estoy acá. Vos siempre soñás conmigo, no sé de qué te extrañás.
- Sí, obvio que sueño con vos siempre. Por eso, yo hoy era el campeón del mundo.
- No importa, podés ganar la copa en cualquier momento. Yo soy más importante...
- Tenés razón. La copa no importa
- Nada, estoy acá...
- Sí, pero yo no estaba soñando con vos. Yo era el campeón del mundo
- Ya sé, pero estoy acá. Vos siempre soñás conmigo, no sé de qué te extrañás.
- Sí, obvio que sueño con vos siempre. Por eso, yo hoy era el campeón del mundo.
- No importa, podés ganar la copa en cualquier momento. Yo soy más importante...
- Tenés razón. La copa no importa
miércoles, 30 de abril de 2008
El medio vaso
Me resulta bastante rara la expresión "ver el vaso medio vacío, o verlo medio lleno". Es decir, entiendo a qué va la metáfora y todo eso, pero no me parece una frase muy feliz que digamos. Es algo que debe, para mí, analizarse anafóricamente.
Explico: el vaso puede estar medio vacío, o medio lleno. Y no es un punto de vista pesimista u optimista, sino que debemos analizar el vaso antes de nuestra sentencia.
1- el vaso estará medio vacío, si antes estuvo lleno;
2- el vaso estará medio lleno, si antes estuvo vacío.
Si quieren, lo traduzco a metáfora: Yo estoy siendo pesimista (y veo el vaso medio vacío) si hasta ayer estaba bien, feliz, disfrutando y no estoy así hoy. Hoy estoy mal, triste, sufriendo.
Y vice-versa. Uno puede ser optimista si hasta ayer estaba mal y hoy vislumbra una luz de esperanza.
El chiste dice que para un ingeniero, el vaso no está ni medio lleno, ni medio vacío, sino que es el doble de grande de lo que debería ser. Lo que también es verlo de una forma pesimista, ya que, por más completo que esté, siempre nos faltará algo, o nuestra vida (mejor dicho) es la mitad de lo que podríamos lograr.
Yo no sé qué contestar cuando me hacen la pregunta de cómo veo el vaso. Hay días en que el vaso desborda, y otros en los que a duras penas tiene alguna gota mojando el fondo. Pero sí sé que el líquido que tenga fue retirado o agregado con respecto al ayer.
Por ahí hoy mi vaso no esté muy lleno que digamos, pero tengo la botella en la mano. Otros días, quizá, tenga tanta sed de estado de ánimo que vacíe el vaso con una sed voraz que me deja (in)satisfecho. Quizá algún día dejemos de pensar que una cosa puede ser de tal o cual manera en este momento. Y podamos ver que las cosas son así o asá por todo el bagage anterior. Hoy veo el vaso, mañana te digo cuánto agua hay dentro
Explico: el vaso puede estar medio vacío, o medio lleno. Y no es un punto de vista pesimista u optimista, sino que debemos analizar el vaso antes de nuestra sentencia.
1- el vaso estará medio vacío, si antes estuvo lleno;
2- el vaso estará medio lleno, si antes estuvo vacío.
Si quieren, lo traduzco a metáfora: Yo estoy siendo pesimista (y veo el vaso medio vacío) si hasta ayer estaba bien, feliz, disfrutando y no estoy así hoy. Hoy estoy mal, triste, sufriendo.
Y vice-versa. Uno puede ser optimista si hasta ayer estaba mal y hoy vislumbra una luz de esperanza.
El chiste dice que para un ingeniero, el vaso no está ni medio lleno, ni medio vacío, sino que es el doble de grande de lo que debería ser. Lo que también es verlo de una forma pesimista, ya que, por más completo que esté, siempre nos faltará algo, o nuestra vida (mejor dicho) es la mitad de lo que podríamos lograr.
Yo no sé qué contestar cuando me hacen la pregunta de cómo veo el vaso. Hay días en que el vaso desborda, y otros en los que a duras penas tiene alguna gota mojando el fondo. Pero sí sé que el líquido que tenga fue retirado o agregado con respecto al ayer.
Por ahí hoy mi vaso no esté muy lleno que digamos, pero tengo la botella en la mano. Otros días, quizá, tenga tanta sed de estado de ánimo que vacíe el vaso con una sed voraz que me deja (in)satisfecho. Quizá algún día dejemos de pensar que una cosa puede ser de tal o cual manera en este momento. Y podamos ver que las cosas son así o asá por todo el bagage anterior. Hoy veo el vaso, mañana te digo cuánto agua hay dentro
miércoles, 23 de abril de 2008
La mar estará serena
El mar es algo complejo. Tiene esa cosa de vértigo, de brutalidad natural, y a la vez es muy placentero, muy pacífico.
El mar puede parecernos peligroso, muy frío, muy duro al comienzo, pero lentamente, al ir pasando las olas de la orilla, notamos que no es tan frío, que no es muy peligroso si uno sabe llevarlo, y que no es para nada duro, sino todo lo contrario.
El mar nos abraza, o nos pega. Todo depende de dónde estemos parados. Si uno se mete de lleno, lo más probable es que el mar nos sorprenda un poco, pero en seguida nos empiece a querer, a llevar, a dejarnos libres casi hasta de nuestro propio peso.
El mar, en sí, es lo que está más allá de la orilla. El mar está después de ese principio inestable.
Y sí, el mar tiene sus olas grandes, poderosas. Esas que nos mueven y nos dan vueltas y más vueltas antes de soltarnos, una vez más, en la calma del agua.
Pero ojo, el mar no es para cualquiera.
Si uno no está listo para entrar al mar, lo mejor es no hacerlo. No jugar con él, porque el mar nos tratará mal en seguida. Uno debe respetar al mar, porque, de buenas a primeras, nos puede mandar una ola de la que no podamos salir, y nos va a devolver a la orilla.
Y quedaremos sólo con arena y conchilla, como antes de conocerlo.
Lo mejor es dar ese paso, pasar las olas de la playa, y meterse de lleno. Pero, eso sí, sabiendo que va a haber olas grandes, espumosas, que nos quieran tapar.
Nada más, es cuestión de saber cuándo dar el saltito para pasarlas por arriba sin que nos hagan daño
El mar puede parecernos peligroso, muy frío, muy duro al comienzo, pero lentamente, al ir pasando las olas de la orilla, notamos que no es tan frío, que no es muy peligroso si uno sabe llevarlo, y que no es para nada duro, sino todo lo contrario.
El mar nos abraza, o nos pega. Todo depende de dónde estemos parados. Si uno se mete de lleno, lo más probable es que el mar nos sorprenda un poco, pero en seguida nos empiece a querer, a llevar, a dejarnos libres casi hasta de nuestro propio peso.
El mar, en sí, es lo que está más allá de la orilla. El mar está después de ese principio inestable.
Y sí, el mar tiene sus olas grandes, poderosas. Esas que nos mueven y nos dan vueltas y más vueltas antes de soltarnos, una vez más, en la calma del agua.
Pero ojo, el mar no es para cualquiera.
Si uno no está listo para entrar al mar, lo mejor es no hacerlo. No jugar con él, porque el mar nos tratará mal en seguida. Uno debe respetar al mar, porque, de buenas a primeras, nos puede mandar una ola de la que no podamos salir, y nos va a devolver a la orilla.
Y quedaremos sólo con arena y conchilla, como antes de conocerlo.
Lo mejor es dar ese paso, pasar las olas de la playa, y meterse de lleno. Pero, eso sí, sabiendo que va a haber olas grandes, espumosas, que nos quieran tapar.
Nada más, es cuestión de saber cuándo dar el saltito para pasarlas por arriba sin que nos hagan daño
El mundo sin arte?
¿Qué hubiera pasado si la Gioconda le decía a Leonardo que no le gustaba cómo había quedado su pintura, que no estaba bien maquillada? ¿O si el pensador de Rodin le hubiera pedido por favor que "demoliera" su escultura porque se veía gordo (en un abseso de metrosexualidad muy raro en esa época)? ¿Y si Munch pensaba que la boca del tipo de "El grito" estaba demasiado torcida?
Imaginemos qué hubiera pasado si Mozart decía que su Marcha alla turca estaba en un tono que no le gustaba....
El mundo podría haberse perdido de muchas de las cosas más lindas que tiene, sólo porque el artista, o el modelo, o lo que fuere, tenía baja autoestima.
El mundo podría haberse quedado sin "Innuendo" su a Brian se le ocurría que el solo no estaba bien tocado.
Y ni que hablar si The Beatles hubieran considerado que Ringo era muy feo para tocar con ellos!
El mundo es mágico gracias al arte, gracias a las obras de arte. El mundo late gracias a que estamos inmersos en inmensas obras de artistas geniales, y no de interesados capitalistas.
El mundo se enorgullece del Louvre y no del Pentágono. El mundo se mueve gracias a esa fuerza creadora, gracias a ese amor puesto en un trozo de papel, unas cuantas notas juntas un lienzo previamente blanco...
Así y todo, el mundo sufre cuando las obras no gustan de sí mismas, y se reprimen y se repliegan en ellas mismas. La vida es mucho más linda si podemos ver girasoles pintados por Van Gogh, o escuchar Nessun Dorma. O lo que sea.
Por eso no entiendo nunca a la gente que no muestra su belleza sólo por considerarse menos bella que los demás. No entiendo cómo es posible que alguien no quiera mostrarse tal cual es, por miedo a ser reprobado por un tercero.
El mundo no tendría que privarse de esos lujos. No debe ser algo prohibitivo. El mundo merece que las obras de arte se multipliquen.
El mundo es mágico gracias a los que hacemos obras, a los que somos obras.
Dejémonos ver...
Imaginemos qué hubiera pasado si Mozart decía que su Marcha alla turca estaba en un tono que no le gustaba....
El mundo podría haberse perdido de muchas de las cosas más lindas que tiene, sólo porque el artista, o el modelo, o lo que fuere, tenía baja autoestima.
El mundo podría haberse quedado sin "Innuendo" su a Brian se le ocurría que el solo no estaba bien tocado.
Y ni que hablar si The Beatles hubieran considerado que Ringo era muy feo para tocar con ellos!
El mundo es mágico gracias al arte, gracias a las obras de arte. El mundo late gracias a que estamos inmersos en inmensas obras de artistas geniales, y no de interesados capitalistas.
El mundo se enorgullece del Louvre y no del Pentágono. El mundo se mueve gracias a esa fuerza creadora, gracias a ese amor puesto en un trozo de papel, unas cuantas notas juntas un lienzo previamente blanco...
Así y todo, el mundo sufre cuando las obras no gustan de sí mismas, y se reprimen y se repliegan en ellas mismas. La vida es mucho más linda si podemos ver girasoles pintados por Van Gogh, o escuchar Nessun Dorma. O lo que sea.
Por eso no entiendo nunca a la gente que no muestra su belleza sólo por considerarse menos bella que los demás. No entiendo cómo es posible que alguien no quiera mostrarse tal cual es, por miedo a ser reprobado por un tercero.
El mundo no tendría que privarse de esos lujos. No debe ser algo prohibitivo. El mundo merece que las obras de arte se multipliquen.
El mundo es mágico gracias a los que hacemos obras, a los que somos obras.
Dejémonos ver...
martes, 22 de abril de 2008
Día de la tierra
Esto tampoco es mío, pero es un buen homenaje a nuestra Tierra, en su día.
Cómo querría otra suerte para esta pobre reseca
que lleva todas las artes y los oficios
en cada uno de sus terrones
y ofrece su matriz reveladora
para las semillas que quizá nunca lleguen
cómo querría que un desborde caudal
viniera a redimirla
y la empapara con su sol en hervor
o sus lunas ondeadas
y las recorriera palmo a palmo
y la entendiera palma a palma
o que descendiera la lluvia inaugurándola
y le dejara cicatrices como zanjones
y un barro oscuro y dulce
con ojos como charcos
o que en su biografía
pobre madre reseca
irrumpiera de pronto el pueblo fértil
con azadones y argumentos
y arados y sudor y buenas nuevas
y las semillas de estreno recogieran
el legado de viejas raíces
como querrían que se escucharan
su verde gratitud y su orgasmo nutricio
y que el alambrado recogiera sus púas
ya que por fin sería nuestra y una
como querría esa suerte de tierra
y que vos muchachita
entre brotes o espigas
o aliento vegetal o abejas mensajeras
te extendieras allí
mirando por primera vez las nubes
y yo tapara lentamente el cielo
Hombre que mira a la Tierra (Mario Benedetti)
Cómo querría otra suerte para esta pobre reseca
que lleva todas las artes y los oficios
en cada uno de sus terrones
y ofrece su matriz reveladora
para las semillas que quizá nunca lleguen
cómo querría que un desborde caudal
viniera a redimirla
y la empapara con su sol en hervor
o sus lunas ondeadas
y las recorriera palmo a palmo
y la entendiera palma a palma
o que descendiera la lluvia inaugurándola
y le dejara cicatrices como zanjones
y un barro oscuro y dulce
con ojos como charcos
o que en su biografía
pobre madre reseca
irrumpiera de pronto el pueblo fértil
con azadones y argumentos
y arados y sudor y buenas nuevas
y las semillas de estreno recogieran
el legado de viejas raíces
como querrían que se escucharan
su verde gratitud y su orgasmo nutricio
y que el alambrado recogiera sus púas
ya que por fin sería nuestra y una
como querría esa suerte de tierra
y que vos muchachita
entre brotes o espigas
o aliento vegetal o abejas mensajeras
te extendieras allí
mirando por primera vez las nubes
y yo tapara lentamente el cielo
lunes, 21 de abril de 2008
Love for sale
Venía en el auto escuchando el programa de Gillespie (muy bueno para pasar el rato y escuchar algo de música que no suele pasar la Rn'P). Y la "consigna" del día de la fecha o, mejor dicho, el debate del día de la fecha era ver si el público estaba a favor de no tener una pareja libre, del touch and go, del sexo sin ningún tipo de relación afectiva; o del amor más tradicional, el clásico de "hasta que la muerte los separe", y esas cosas.
Y me puse a oir, sin escuchar, mientras pensaba en la gente que está a mi alrededor, al mundo que me rodea. Y sin hacer nombres acá, puedo decir que no entiendo cómo es que hay tantos embanderados de ese amor sin sentimientos...
Y después, volví a pensar en esas charlas que tenemos con Palla, y en cómo es que muchas veces (como bien dijo ella), la gente busca a alguien que le financie la soledad, en lugar de abolirla. Alguien que esté sólo por el hecho de que es cómodo. Porque es lindo tener a un fijo, más allá que para tenerlo tengamos que dejar de lado nuestro bienestar emocional, nuestra felicidad... nuestra capacidad de sorprendernos cada vez más por cómo amamos.... por cómo nos aman.
Así las cosas, me imaginé a las relaciones de hoy en día como un "outlet" del amor, en donde miles de personas desesperadas (sin distinción de sexo, edades, culturas ni niveles económicos) buscan rápidamente en la pila de cosas baratas, de fácil acceso, de cómodo amarre alguien con quien pasar el rato. Y no se busca en las primeras marcas del amor a alguien que nos conmueva con sólo mirarnos, que nos tranquilice con sus caricias, que nos haga ir a dormir deseando soñar con él (o ella) y despertarnos felices porque hoy es otro día en que nos vamos a amar.
No.
La gente de hoy se acostumbró demasiado al delivery, e incluso tratan de tener eso en el plano emocional.
Hoy por hoy, miles de personas van como zombies por la vida, encapsulados, acorazados en ese lugar simple de "es mejor así, estar con quien quiero, cuando quiero"... Me parece que no. Me parece que están con lo primero que encuentran, por más que no sean felices, aunque digan que sí.
También es muy difícil sobrevivir al lado de alguien que no nos interesa, alguien a quien no le interesamos. Es mucho más simple volver a casa a una camisa limpia, un plato de comida en la mesa y nada de fuegos en la cama, e ir a por esos fuegos en la piel de un tercero, que sólo nos da eso, y nada más.
Pero, claro: es muy simple hacer eso.
La juventud, sobre todo, ahora piensa que el amor eterno es imposible, es cosa de viejos, es cosa de gente que no sabe. El mundo así va perdiendo una de las mejores cosas que podía tener: creer que el amor perfecto está a la vuelta de la esquina, soñar con que es posible que nos despierten de un sueño como este con un beso apasionado.
Sufrir con todo el cuerpo el desamor es algo que nos marca que hemos crecido, y no el número de personas que pasaron por nuestra vida. Eso, creo, es un signo de inmadurez más que de orgullo.
Es preferible tener el corazón roto por un amor sincero, que tenerlo remendado con amores simples sin sentido.
Y me puse a oir, sin escuchar, mientras pensaba en la gente que está a mi alrededor, al mundo que me rodea. Y sin hacer nombres acá, puedo decir que no entiendo cómo es que hay tantos embanderados de ese amor sin sentimientos...
Y después, volví a pensar en esas charlas que tenemos con Palla, y en cómo es que muchas veces (como bien dijo ella), la gente busca a alguien que le financie la soledad, en lugar de abolirla. Alguien que esté sólo por el hecho de que es cómodo. Porque es lindo tener a un fijo, más allá que para tenerlo tengamos que dejar de lado nuestro bienestar emocional, nuestra felicidad... nuestra capacidad de sorprendernos cada vez más por cómo amamos.... por cómo nos aman.
Así las cosas, me imaginé a las relaciones de hoy en día como un "outlet" del amor, en donde miles de personas desesperadas (sin distinción de sexo, edades, culturas ni niveles económicos) buscan rápidamente en la pila de cosas baratas, de fácil acceso, de cómodo amarre alguien con quien pasar el rato. Y no se busca en las primeras marcas del amor a alguien que nos conmueva con sólo mirarnos, que nos tranquilice con sus caricias, que nos haga ir a dormir deseando soñar con él (o ella) y despertarnos felices porque hoy es otro día en que nos vamos a amar.
No.
La gente de hoy se acostumbró demasiado al delivery, e incluso tratan de tener eso en el plano emocional.
Hoy por hoy, miles de personas van como zombies por la vida, encapsulados, acorazados en ese lugar simple de "es mejor así, estar con quien quiero, cuando quiero"... Me parece que no. Me parece que están con lo primero que encuentran, por más que no sean felices, aunque digan que sí.
También es muy difícil sobrevivir al lado de alguien que no nos interesa, alguien a quien no le interesamos. Es mucho más simple volver a casa a una camisa limpia, un plato de comida en la mesa y nada de fuegos en la cama, e ir a por esos fuegos en la piel de un tercero, que sólo nos da eso, y nada más.
Pero, claro: es muy simple hacer eso.
La juventud, sobre todo, ahora piensa que el amor eterno es imposible, es cosa de viejos, es cosa de gente que no sabe. El mundo así va perdiendo una de las mejores cosas que podía tener: creer que el amor perfecto está a la vuelta de la esquina, soñar con que es posible que nos despierten de un sueño como este con un beso apasionado.
Sufrir con todo el cuerpo el desamor es algo que nos marca que hemos crecido, y no el número de personas que pasaron por nuestra vida. Eso, creo, es un signo de inmadurez más que de orgullo.
Es preferible tener el corazón roto por un amor sincero, que tenerlo remendado con amores simples sin sentido.
viernes, 11 de abril de 2008
El por qué del día después
Alguna vez, hace mucho tiempo, escuché por ahí que "la mujer demasiado linda no es tan linda al segundo día". Algo así como que decepciona una mina que se saca el maquillaje y que nos muestra su cara lavada. A pesar de ser un ferviente luchador por la abolición del maquillaje en la mujer, me pareció, dentro de mi zapallez crónica, que era verdad. Y empecé a buscar, patéticamente y de forma casi masoquista, razones que justificaran esa gran verdad que me había sido revelada. Entonces, me fijaba en la mujer más hermosa del lugar para luego, de la forma más Derrideana posible, comenzar a deconstruirla con argumentos tan paupérrimos como inútiles.
Lo peor de todo esto, es que dentro de mi obstinamiento, esto me duró durante mucho tiempo, plagándome de desencantos amorosos aún antes de conocer realmente a la mujer en cuestión, por el simple hecho de que "era demasiado linda".
Sí, lo sé. Es una forma muy triste de encarar el amor en la adolescencia.
Lo bueno de esto, es que me llevó a apreciar los detalles realmente interesantes de las mujeres. Ya no miraba los ojos, sino la mirada. No buscaba lindos labios, sino una bella sonrisa.
Y en eso estaba yo, perigrinando en mi brutalidad amorosa cuando, un día de clases, justo antes del comienzo de la cátedra, apareció ella. Alta, pelirroja, tímida... hermosa.
Y empecé, como estaba acostumbrado, a tratar de deconstruirla... Y se me hizo imposible.
A partir de ese momento, entendí que por ahí la frase del principio, esa de las mujeres y el segundo día, no era tan así.
Volví a verla, una clase después y ¡Oh, sorpresa! No sólo seguía siendo hermosa, sino que era todavía más linda y más interesante de lo que yo había visto.
Las cosas se dieron con el tiempo. Hoy, muchas veces esa mujer Hermosa del primer día, amanece a mi lado, me nombra todos los días, hace que mi mundo sea más fácil, más ligero, con más simpatía.
Esa mujer hermosa del primer día, pasó a serlo aún más en el segundo. Y hoy, mucho tiempo después, tras varios meses de relación, en la que está presente en cada pulsión de mi vida, puedo decir que la mujer hermosa del primer día, era sólo una muestra, una prueba piloto, de esa mujer indescriptible que me acompaña en la vida.
Esa mujer hermosa del primer día, es hoy una mujer cuya belleza no puedo describir en palabras, sino sólo en sentimientos.
Entonces le escribo hoy, a los ojos del mundo. Hoy, que es un día después de una fecha significativa para nosotros. Hoy que, como buen día después, es más hermosa aún que ayer.
Sólo para que sepa lo que siento... por si le quedaban dudas.
Feliz día después
Lo peor de todo esto, es que dentro de mi obstinamiento, esto me duró durante mucho tiempo, plagándome de desencantos amorosos aún antes de conocer realmente a la mujer en cuestión, por el simple hecho de que "era demasiado linda".
Sí, lo sé. Es una forma muy triste de encarar el amor en la adolescencia.
Lo bueno de esto, es que me llevó a apreciar los detalles realmente interesantes de las mujeres. Ya no miraba los ojos, sino la mirada. No buscaba lindos labios, sino una bella sonrisa.
Y en eso estaba yo, perigrinando en mi brutalidad amorosa cuando, un día de clases, justo antes del comienzo de la cátedra, apareció ella. Alta, pelirroja, tímida... hermosa.
Y empecé, como estaba acostumbrado, a tratar de deconstruirla... Y se me hizo imposible.
A partir de ese momento, entendí que por ahí la frase del principio, esa de las mujeres y el segundo día, no era tan así.
Volví a verla, una clase después y ¡Oh, sorpresa! No sólo seguía siendo hermosa, sino que era todavía más linda y más interesante de lo que yo había visto.
Las cosas se dieron con el tiempo. Hoy, muchas veces esa mujer Hermosa del primer día, amanece a mi lado, me nombra todos los días, hace que mi mundo sea más fácil, más ligero, con más simpatía.
Esa mujer hermosa del primer día, pasó a serlo aún más en el segundo. Y hoy, mucho tiempo después, tras varios meses de relación, en la que está presente en cada pulsión de mi vida, puedo decir que la mujer hermosa del primer día, era sólo una muestra, una prueba piloto, de esa mujer indescriptible que me acompaña en la vida.
Esa mujer hermosa del primer día, es hoy una mujer cuya belleza no puedo describir en palabras, sino sólo en sentimientos.
Entonces le escribo hoy, a los ojos del mundo. Hoy, que es un día después de una fecha significativa para nosotros. Hoy que, como buen día después, es más hermosa aún que ayer.
Sólo para que sepa lo que siento... por si le quedaban dudas.
Feliz día después
miércoles, 9 de abril de 2008
Tenemos que hablar
La reclusión nunca fue buena. En ningún momento de la vida, en ningún momento de la historia. Simplemente, el hombre es un animal social.
Sé que muchas veces se dice (incluso yo lo he dicho por acá abajo) que uno disfruta de la soledad. También es verdad: pero nunca al extremo. Uno puede replegarse en sí mismo para lo que necesite. Para encontrarse, para estar en paz, para pasar el rato, para descansar... Pero tarde o temprano no puede dejar de caer en esa especie de depresión hermitaña que trae el no tener a nadie con quien compartir.
Hay varios motivos, sin embargo, por los que uno se recluye. Uno de ellos, quizá el más común, es la tristeza. Si uno está triste, busca siempre excusas para quedarse solo, empezando así un círculo vicioso que es muy difícil de evitar después. Uno se pone triste, se encierra, y se aisla, casi estúpidamente diría yo. ¿Acaso no es mejor palear la tristeza con amigos, pareja, amantes o lo que sea, a hacerlo solitariamente en una habitación? Uno encuentra la risa con la gente que quiere, casi siempre. Y si no, es mucho más fácil llorar en un hombro conocido que con los ojos al aire. Uno puede estar buscando compasión, entendimiento, complicidad. Y eso siempre lo da la gente que uno quiere.
Si me guardo, si no hablo, si no expongo mi tristeza, ésta va a ir en aumento, comiéndose las cosas buenas que sí tenemos.
No entiendo esa gente que pone música triste cuando se siente así. Sería mucho más efectivo poner Photograph de Ringo que Dark Side of the Moon de Floyd. Esa cosa pseudo-masoquista que tiene le gente de estar mal y escuchar, leer o mirar cosas que lo ponen peor nunca me pareció saludable. Está muy bien leer que a Borges le parece que "ya no tiene magia el mundo, te han dejado", pero no me parece que sea una lectura aconsejable para cuando uno acaba de romper con su pareja.
Uno debería tratar de encontrar otras caras a estas situaciones de la reclusión. Uno no puede encerrarse para evitar que la gente que se quiere acercar a él se salpique con su bajón. Al contrario, uno debería tratar de abrirse al mundo, tratando de buscar una respuesta, o una solución a esto que le está pasando. Uno debería aprender a apoyarse en esa gente que está cuando nos reímos de todo, para poder pasar el rato en que nada nos causa gracia.
Uno suele ponerse de mal humor cuando se recluye, porque cree que su reclusión no tiene salida, o que el motivo que lo lleva a recluirse no tiene salida. Pero no, la solución está ahí, al alcance de la mano. Es sólo un llamado, o ni siquiera.
Es sólo dejar que el otro entre.
Después de todo, el mundo puede vivir sin nosotros, pero nosotros no sin el mundo.
Sé que muchas veces se dice (incluso yo lo he dicho por acá abajo) que uno disfruta de la soledad. También es verdad: pero nunca al extremo. Uno puede replegarse en sí mismo para lo que necesite. Para encontrarse, para estar en paz, para pasar el rato, para descansar... Pero tarde o temprano no puede dejar de caer en esa especie de depresión hermitaña que trae el no tener a nadie con quien compartir.
Hay varios motivos, sin embargo, por los que uno se recluye. Uno de ellos, quizá el más común, es la tristeza. Si uno está triste, busca siempre excusas para quedarse solo, empezando así un círculo vicioso que es muy difícil de evitar después. Uno se pone triste, se encierra, y se aisla, casi estúpidamente diría yo. ¿Acaso no es mejor palear la tristeza con amigos, pareja, amantes o lo que sea, a hacerlo solitariamente en una habitación? Uno encuentra la risa con la gente que quiere, casi siempre. Y si no, es mucho más fácil llorar en un hombro conocido que con los ojos al aire. Uno puede estar buscando compasión, entendimiento, complicidad. Y eso siempre lo da la gente que uno quiere.
Si me guardo, si no hablo, si no expongo mi tristeza, ésta va a ir en aumento, comiéndose las cosas buenas que sí tenemos.
No entiendo esa gente que pone música triste cuando se siente así. Sería mucho más efectivo poner Photograph de Ringo que Dark Side of the Moon de Floyd. Esa cosa pseudo-masoquista que tiene le gente de estar mal y escuchar, leer o mirar cosas que lo ponen peor nunca me pareció saludable. Está muy bien leer que a Borges le parece que "ya no tiene magia el mundo, te han dejado", pero no me parece que sea una lectura aconsejable para cuando uno acaba de romper con su pareja.
Uno debería tratar de encontrar otras caras a estas situaciones de la reclusión. Uno no puede encerrarse para evitar que la gente que se quiere acercar a él se salpique con su bajón. Al contrario, uno debería tratar de abrirse al mundo, tratando de buscar una respuesta, o una solución a esto que le está pasando. Uno debería aprender a apoyarse en esa gente que está cuando nos reímos de todo, para poder pasar el rato en que nada nos causa gracia.
Uno suele ponerse de mal humor cuando se recluye, porque cree que su reclusión no tiene salida, o que el motivo que lo lleva a recluirse no tiene salida. Pero no, la solución está ahí, al alcance de la mano. Es sólo un llamado, o ni siquiera.
Es sólo dejar que el otro entre.
Después de todo, el mundo puede vivir sin nosotros, pero nosotros no sin el mundo.
lunes, 7 de abril de 2008
Sex in the city
Por medio de otra nota, que sí me parecía interesante (algo sobre Seba Wainraich, que me cae muy bien) llegué, en la versión On-line de la revista "Oh Lala" a una nota titulada "Aprendé a pedir", obviamente en la parte de Sexo&Pareja. Copipasteo la introducción:
"Ya sea con palabras como con hechos, cuando se trata de sexo la clave es pedir con el tono justo. No ruegues. Mucho menos le exijas ni traigas a colación algún episodio del pasado. No sirven las recriminaciones, sólo generan inseguridades. Tené siempre en cuenta que una buena sexualidad se construye de a dos."
A ver, analicemos un poco:
a) "No ruegues": Ok, todos sabemos que hay fetiches y que son sumamente válidos, pero ¿hay algo más patético que un ruego en un momento así? ?No es algo que todo el mundo sabe, que no hay que rogar? Sugerir sí. Pedir, obviamente. Pero un ruego me suena a estar en una dictadura, y no en un momento para compartir;
b) "...ni traigas a colación algún episodio del pasado": ¡¿Qué es esto?! Mi Dios: "no amor, te explico cómo lo hacíamos con mi pareja anterior, que era mucho mejor!" O peor aún: "Cielito, cosita de mi vida, no quiero vivir de nuevo esa porquería que nos pasó la otra vez, dejá que te explico". ¡Son obviedades! ¡Claro que no hay que traer a colación cosas del pasado! ¡Ni buenas ni malas!
c) "No sirven las recriminaciones": Simplemente, sin palabras... BASTA DE OBVIEDADES
Pero no sólo nos quedamos ahí. Después, vienen unos tips superguachos para asegurarte una vida sexual impecable. Transcribo en negrita, lo demás es mío:
1) Que le quede claro que te encanta gozar: Y sí maestro, ya lo sabemos. A menos que seas masoquista, vas a querer gozar. Y si sos masoquista, y no gozás, ¡mejor para vos! Sólo no le digas de tu condición de SM y listo. Pero no me vengan con estas cosas. Decime algo que no sepa. A ver, veamos qué dice el segundo consejo;
2) El problema es el ritmo: Otra cosa rarísima ¿no? Si uno es rockandroll y el otro punk, se llevan bien hasta ahí. Ahora, si vos sos Mozart, y yo Pappo, no nos vamos a entender nunca...
3) Hacé vos primero lo que querés que él te haga: Ok, voy a discriminar un poco y dejar de lado, por esta vez, las relaciones homosexuales. Siendo así: NO!!!!! no quiero que me hagas lo que yo te tengo que hacer. Mejor pedímelo. O enseñame. Pero si vos sos nena y yo soy nene, mejor que no hagamos lo mismo el uno con el otro. Porque es raro, y muchas veces, físicamente imposible!
4) Tomá la iniciativa: ¡Vamos! Al fin un consejo útil. Sí, tomá la iniciativa. Eso nos gusta. Está bueno y sirve. Pero no deja de ser una obviedad...
5) Dale tiempo a los cambios: Sí, sobre todo si son como en el fútbol. Sale el diez, que está cansado, y entra el quince con aire nuevo. Ahora, mejor, no me cambies. Voy a salir, pero no voy a ir ni a entrenar después. Pero, si los cambios son de otro tipo, está bien que le des tiempo. No vaya a ser que se rompa algo ¿no?
En fin... Parece que hay gente que recibe un sueldo por estas cosas. ¿No será mucho? Con razón al gobierno el índice de desocupación le da tan bajo. Hay tanta gente haciendo tan poco...
"Ya sea con palabras como con hechos, cuando se trata de sexo la clave es pedir con el tono justo. No ruegues. Mucho menos le exijas ni traigas a colación algún episodio del pasado. No sirven las recriminaciones, sólo generan inseguridades. Tené siempre en cuenta que una buena sexualidad se construye de a dos."
A ver, analicemos un poco:
a) "No ruegues": Ok, todos sabemos que hay fetiches y que son sumamente válidos, pero ¿hay algo más patético que un ruego en un momento así? ?No es algo que todo el mundo sabe, que no hay que rogar? Sugerir sí. Pedir, obviamente. Pero un ruego me suena a estar en una dictadura, y no en un momento para compartir;
b) "...ni traigas a colación algún episodio del pasado": ¡¿Qué es esto?! Mi Dios: "no amor, te explico cómo lo hacíamos con mi pareja anterior, que era mucho mejor!" O peor aún: "Cielito, cosita de mi vida, no quiero vivir de nuevo esa porquería que nos pasó la otra vez, dejá que te explico". ¡Son obviedades! ¡Claro que no hay que traer a colación cosas del pasado! ¡Ni buenas ni malas!
c) "No sirven las recriminaciones": Simplemente, sin palabras... BASTA DE OBVIEDADES
Pero no sólo nos quedamos ahí. Después, vienen unos tips superguachos para asegurarte una vida sexual impecable. Transcribo en negrita, lo demás es mío:
1) Que le quede claro que te encanta gozar: Y sí maestro, ya lo sabemos. A menos que seas masoquista, vas a querer gozar. Y si sos masoquista, y no gozás, ¡mejor para vos! Sólo no le digas de tu condición de SM y listo. Pero no me vengan con estas cosas. Decime algo que no sepa. A ver, veamos qué dice el segundo consejo;
2) El problema es el ritmo: Otra cosa rarísima ¿no? Si uno es rockandroll y el otro punk, se llevan bien hasta ahí. Ahora, si vos sos Mozart, y yo Pappo, no nos vamos a entender nunca...
3) Hacé vos primero lo que querés que él te haga: Ok, voy a discriminar un poco y dejar de lado, por esta vez, las relaciones homosexuales. Siendo así: NO!!!!! no quiero que me hagas lo que yo te tengo que hacer. Mejor pedímelo. O enseñame. Pero si vos sos nena y yo soy nene, mejor que no hagamos lo mismo el uno con el otro. Porque es raro, y muchas veces, físicamente imposible!
4) Tomá la iniciativa: ¡Vamos! Al fin un consejo útil. Sí, tomá la iniciativa. Eso nos gusta. Está bueno y sirve. Pero no deja de ser una obviedad...
5) Dale tiempo a los cambios: Sí, sobre todo si son como en el fútbol. Sale el diez, que está cansado, y entra el quince con aire nuevo. Ahora, mejor, no me cambies. Voy a salir, pero no voy a ir ni a entrenar después. Pero, si los cambios son de otro tipo, está bien que le des tiempo. No vaya a ser que se rompa algo ¿no?
En fin... Parece que hay gente que recibe un sueldo por estas cosas. ¿No será mucho? Con razón al gobierno el índice de desocupación le da tan bajo. Hay tanta gente haciendo tan poco...
jueves, 3 de abril de 2008
Dragoneante
Sólo por hoy dejo de ser soldado de mí mismo, y paso a ser un poco más. Por lo menos, para poder darme órdenes y ser quién manda.
Sólo hoy voy a dejar de ser la carne de cañón de mi existir, y cambio para mandarme un poco a pelear por eso que vale la pena.
Hoy soy yo, además de dueño de mí mismo, dueño de todo lo que soy y de todas mis acciones. Hoy dejo de ser el que era, para pasar a ser YO, así, con mayúsculas.
Y me sienta bien.
Sólo hoy voy a dejar de ser la carne de cañón de mi existir, y cambio para mandarme un poco a pelear por eso que vale la pena.
Hoy soy yo, además de dueño de mí mismo, dueño de todo lo que soy y de todas mis acciones. Hoy dejo de ser el que era, para pasar a ser YO, así, con mayúsculas.
Y me sienta bien.
martes, 1 de abril de 2008
De ser malo por ser bueno
"El film termina bien sólo en las de Humphrey Bogart"
Skay Beilinson: "Bogart Blues"
Skay Beilinson: "Bogart Blues"
Una gran mentira de nuestra infancia (o de la infancia de la mayoría, quiero creer) es que nos dijeron que siendo buenos íbamos a llegar lejos. Bueno, eso es tan poco cierto como que si tenés una banda de rock, las chicas mueren por vos de sólo verte.
Ahora parece que ser bueno, es algo malo. Sí, así como se oye.
¿O nunca les dijeron "Nah... lo que pasa es que vos sos demasiado bueno..."?
Pregunto: ¿No está bien ser bueno? ¿Desde cuando ser "demasiado bueno" es algo en contra de alguien?
Lo mejor, es que cuando uno trata bien a los demás, los demás desconfían. Hoy por hoy, poca gente entiende que existen las acciones desinteresadas. Que se puede ofrecer ayuda sin pretender más a cambio que un "gracias" de parte del otro. Que se puede hablar sin eufemismos, que se puede ser completamente franco.
La bondad está sobrevalorada. Desde siempre nos trataron de inculcar que ser bueno es algo que nos va a hacer mejores, pero el progreso del hombre vino siempre de cosas malas. La guerra mejora la tecnología, el hombre mató siempre para "conquistar" y tener más, o ser mejor en esto o aquello. La bondad está destinada a morir en el discurso. Las acciones son llevadas a cabo por gente no tan buena.
Uno trató toda su vida de ser bueno. Primero, como una forma de acercarse a la gente (ya he escrito sobre lo que es ser un satélite en cualquier grupo), y luego, por adoptarlo como una forma de vida. Pero no señor. Uno debería no haber sido tan bueno, según parece.
Si uno es bueno, buena gente quiero decir, puede ser tildado de muchas cosas... menos de bueno!
Por ejemplo: Si uno es hombre, y es bueno escuchando, o tratando bien a las mujeres, es tildado de ser gay, o de hacerle el "amigo gay" a todas o lo que sea. De vuelta a la chatura mental, la gente no entiende que hablar con una mujer no es querer acostarse con ella, y no es enamorarla. De hecho, si uno es tan "amigo gay" de una mujer, lo más probable es que ella no se enamore de uno, sino todo lo contrario, y lo quiera de otra manera.
¡Y ni que hablar si las mujeres te tratan bien también! ¡O si te dicen con el diminutivo de tu nombre o algo así! Ahí, seguramente, aparte de ser gay sos un boludo, porque no te la llevás a la cama...
Uno no puede hacer las cosas de forma correcta, porque es tildado de... ¿poco rebelde? La verdad, no sé cómo llamarlo. A mí me han cargado muchísimo diciéndome "Todo legal" por, por citar un caso, cruzar la calle por la senda peatonal en lugar de por el medio de la cuadra. ¿Cómo es eso? ¿En qué cabeza cabe que hacer "todo legal" sea motivo de burla? ¡Por Dios! ¡Qué equivocado estuve todo este tiempo!
Definitivamente, es el mundo del revés.
Si uno es demasiado bueno, la gente va a querer pisotearlo. Si uno no quiere hacer mal, pasa a ser un tonto. La gente sin malicia está destinada a la extinción.
Sin maldad uno se divierte menos. Sin putear uno no puede mantener una conversación.
Siendo bueno, uno es segregado en la mayoría de los casos. Hasta que por conveniencia se necesita a "uno bueno que no haga tal cosa..." Es así.
Alguna vez entenderé por qué a una mujer le gusta más un tipo que la trate mal, a un tipo que la tenga como una reina toda la vida. Voy a tratar de entender por qué, quizá, gana más un tipo "con cara de pícaro" a un tipo que destila bondad cada vez que respira. Por qué es que una mujer prefiere a un tipo desprolijo a un tipo que se esmera en vestirse bien para ella.
Son demasiados por qué...
Siendo "bueno" llegué hasta acá. Seguramente, de haber sido menos bueno, hubiera llegado más lejos.
Pero no me quejo... Quejarse nunca es bueno
lunes, 31 de marzo de 2008
El hombre chato
La chatura mental debe ser uno de los peores males de la humanidad, sin contar las enfermedades típicas. Porque no estoy hablando de una enfermedad, de una deficiencia, sino simplemente de chatura mental. ¿Cómo explicarlo?
No es que alguien sea chato mentalmente cuando es incapaz de aprender algo: Lo es precisamente porque es capaz, pero se niega a hacerlo. O simplemente, le resulta más fácil no aprenderlo, y vivir su vida simple, despreocupada de cosas ambiciosas.
Un chato mental cree que la vida de los demás, los lujos sibaritas de los demás, la forma de pensar de los demás, es prescindible. Cree que, si no piensa como él, la gente es "pobre" o "cornuda" o lo que sea. Sólo él es feliz, con su vida plana.
Suele importale sólo él. No se interesa ni por el de al lado, ni por su pareja, ni por su familia, ni por su planeta... por nada que no sea él. Se autoabastece de elogios, de regalos, de penas y de lástimas.
Es él el único ser en el mundo que importa, y lo peor, es que importa pero de una manera muy especial.
Es casi imposible tratar de explicarle algo. Tratar de hacerle entender que el uso de la coma está por algo en la escritura, o que el café de Colombia sí tiene un gusto diferente al La Morenita que compra en el DIA, y que no es un invento de los productores de café para vender más caro.
Es inocuo todo intento de hacerle entender que una persona puede ser feliz sin enagañar a su pareja, que un hombre no es menos hombre por abrir una puerta a una mujer, o por tratarla igual que a cualquier otro ser humano.
Un hombre chato tiene miles de cosas despreciables, pero suele despreciar el más mínimo detalle de los otros. No corre ni un programa en la computadora, pero denigra si alguien un poco subido de peso transpira después de correr una hora...
Un hombre chato tiene miles de defectos, pero el mayor de ellos es que en su horizonte no puede divisar si quiera una mínima elevación, porque es imposible hablar de montañas.
No es que alguien sea chato mentalmente cuando es incapaz de aprender algo: Lo es precisamente porque es capaz, pero se niega a hacerlo. O simplemente, le resulta más fácil no aprenderlo, y vivir su vida simple, despreocupada de cosas ambiciosas.
Un chato mental cree que la vida de los demás, los lujos sibaritas de los demás, la forma de pensar de los demás, es prescindible. Cree que, si no piensa como él, la gente es "pobre" o "cornuda" o lo que sea. Sólo él es feliz, con su vida plana.
Suele importale sólo él. No se interesa ni por el de al lado, ni por su pareja, ni por su familia, ni por su planeta... por nada que no sea él. Se autoabastece de elogios, de regalos, de penas y de lástimas.
Es él el único ser en el mundo que importa, y lo peor, es que importa pero de una manera muy especial.
Es casi imposible tratar de explicarle algo. Tratar de hacerle entender que el uso de la coma está por algo en la escritura, o que el café de Colombia sí tiene un gusto diferente al La Morenita que compra en el DIA, y que no es un invento de los productores de café para vender más caro.
Es inocuo todo intento de hacerle entender que una persona puede ser feliz sin enagañar a su pareja, que un hombre no es menos hombre por abrir una puerta a una mujer, o por tratarla igual que a cualquier otro ser humano.
Un hombre chato tiene miles de cosas despreciables, pero suele despreciar el más mínimo detalle de los otros. No corre ni un programa en la computadora, pero denigra si alguien un poco subido de peso transpira después de correr una hora...
Un hombre chato tiene miles de defectos, pero el mayor de ellos es que en su horizonte no puede divisar si quiera una mínima elevación, porque es imposible hablar de montañas.
5 etapas de la Locura
Primer etapa - Negación: "Yo no estoy loco"
Segunda etapa - Negación + Derivación: "Yo no estoy loco, locos están todos los demás"
Tercera Etapa - Duda : "Che... ¿estaré loco?"
Cuarta Etapa - Aceptación: "Sí, estoy loco. Y ¿sabés qué? Me gusta"
Quinta Etapa - Yo, así como soy
Segunda etapa - Negación + Derivación: "Yo no estoy loco, locos están todos los demás"
Tercera Etapa - Duda : "Che... ¿estaré loco?"
Cuarta Etapa - Aceptación: "Sí, estoy loco. Y ¿sabés qué? Me gusta"
Quinta Etapa - Yo, así como soy
viernes, 28 de marzo de 2008
Pentatónica menor
La verdad es que siempre quise estar
Donde el viento tiembla con tu nombre
Repicando en ecos eternos
Mi voz viajera responde
Solitario, lejos de vos.
Donde el viento tiembla con tu nombre
Repicando en ecos eternos
Mi voz viajera responde
Solitario, lejos de vos.
miércoles, 26 de marzo de 2008
Mimate / Mi mate
Hoy desperté a una mañana gris después de una noche completa de lluvia. Y ahora como que quiere salir el sol. Sin embargo, el ánimo es más de día nublado que de ganitas de andar saltando de felicidad.
No es nada malo, ojo. A veces, también está bueno no ser completamente alegre. Muchas veces disfruto de esta situación de no sentirme tan social, y ser un poco más el que fui durante mucho tiempo.
Hoy no es día de café... hoy es día de mate. Con todo lo que eso implica. El prepararlo ya es algo que me concentra, que me dobla en mí mismo. Con pocas cosas soy así de "histérico" por llamarlo de alguna manera. En general, soy bastante vago, y cuando las cosas están más o menos bien, más o menos aceptables, tiendo a decir "bue, ya está, que quede así".
Eso no pasa ni con la música, ni con el mate. Palla el otro día, en el último ensayo, me dijo que nunca antes me había visto tan divertido haciendo música, y es verdad. Pero es verdad por dos cosas: primero, creo que los cuatro en la banda llegamos a un punto de madurez en el que entendemos qué es lo que queremos, y entonces las cosas salen bien. Sí, seguro, siempre hay fallas, pero son fallas normales, de humano. No son fallas de desconcentración, o de falta de cariño para lo que hacemos. Y segundo, fui tan feliz porque dejé un poco más que los otros tres hagan. Si había alguna nota medio tono abajo, sólo nos mirábamos y sabíamos qué hacer. Si entrábamos a destiempo, se hacía de nuevo. Y lo disfruté. Prometo disfrutar mucho el próximo recital, como en este ensayo. Y reirme.
El mate es mi otro pico de histeria. El agua a temperatura justa, la yerba como tiene que ir. Cinco minutos para que se hinche, calentar la bombilla...
Me lleva como quince minutos sólo prepararlo, pero después lo disfruto. Sé que mi mate me gusta. Que me hace bien. Que me acompaña en los días grises después de noches enteras de lluvia.
Sé que mi mate (cosa rara y genial, si no le pongo el espacio, queda "mimate") me hace pensar mejor. Me hace pensar en mí.
Ya salió el sol. Pero no importa. Sigo así.
Y ya tengo mi mate listo.
No es nada malo, ojo. A veces, también está bueno no ser completamente alegre. Muchas veces disfruto de esta situación de no sentirme tan social, y ser un poco más el que fui durante mucho tiempo.
Hoy no es día de café... hoy es día de mate. Con todo lo que eso implica. El prepararlo ya es algo que me concentra, que me dobla en mí mismo. Con pocas cosas soy así de "histérico" por llamarlo de alguna manera. En general, soy bastante vago, y cuando las cosas están más o menos bien, más o menos aceptables, tiendo a decir "bue, ya está, que quede así".
Eso no pasa ni con la música, ni con el mate. Palla el otro día, en el último ensayo, me dijo que nunca antes me había visto tan divertido haciendo música, y es verdad. Pero es verdad por dos cosas: primero, creo que los cuatro en la banda llegamos a un punto de madurez en el que entendemos qué es lo que queremos, y entonces las cosas salen bien. Sí, seguro, siempre hay fallas, pero son fallas normales, de humano. No son fallas de desconcentración, o de falta de cariño para lo que hacemos. Y segundo, fui tan feliz porque dejé un poco más que los otros tres hagan. Si había alguna nota medio tono abajo, sólo nos mirábamos y sabíamos qué hacer. Si entrábamos a destiempo, se hacía de nuevo. Y lo disfruté. Prometo disfrutar mucho el próximo recital, como en este ensayo. Y reirme.
El mate es mi otro pico de histeria. El agua a temperatura justa, la yerba como tiene que ir. Cinco minutos para que se hinche, calentar la bombilla...
Me lleva como quince minutos sólo prepararlo, pero después lo disfruto. Sé que mi mate me gusta. Que me hace bien. Que me acompaña en los días grises después de noches enteras de lluvia.
Sé que mi mate (cosa rara y genial, si no le pongo el espacio, queda "mimate") me hace pensar mejor. Me hace pensar en mí.
Ya salió el sol. Pero no importa. Sigo así.
Y ya tengo mi mate listo.
martes, 25 de marzo de 2008
El efecto Mariposa
¿Qué hubiera sido de mi vida si no hubiera sido, precisamente, mi vida como la conozco?
Me pongo a pensar, y no sé qué hubiera sido de mí si mi familia no se mudaba cuando yo tenía 4 años, y no conocía a mis amigos, ni a mi escuela primaria ni nada de eso. Seguramente, no hubiera estado mirando la televisión el día en que mostraron que los alumnos de cierta escuela en El Palomar habían hecho un avión, y yo, teniendo sólo 8 años, no hubiera dicho "yo quiero ir ahí y hacer eso". Si no hubiera estado viendo ese canal, y me hubiese preocupado por no perderme Tom & Jerry o algo parecido, no hubiera sido Técnico Aeronáutico, no habría tenido a los grandes amigos que me aguantan hoy por hoy, no hubiera tenido mi banda. Seguramente hubiera terminado en algún industrial mediocre, llegando a ser Maestro mayor de obra o algo así, y hubiera ido a la facultad a recibirme de arquitecto o alguna de esas carreras igual de aburridas. Nunca hubiera estado con quien me recomendo "Salem's Lot" de Stepehn King, y no habría tenido el enorme placer de acercarme a las letras tan intensamente. No hubiera leído los cientos de libros que leí. Ni nada de eso.
Más adelante, si no hubiera estado en clase de Filosofía ese día, no hubiera conocido a Palla.
Vuelvo, y de no haberme sentado donde me senté el primer día de clases en mi nuevo colegio de Paternal, jamás hubiera conocido a mi mejor amigo. Jamás hubiera pasado interminables tardes en su casa haciendo "máquinas" con la bulonería que el padre guardaba en el quincho.
Haber hecho (o no) algo hace décadas condicionó a la persona que soy hoy.
El arrepentimiento es, dicen, una pérdida de tiempo. Yo también lo creo.
Si alguien me diera la posibilidad de elegir qué cosas haría en mi vida pasada, haría exactamente lo mismo que hice. Sin cambios, con los mismos errores, con las mismas palabras.
Por lo menos, en lo que a mi vida respecta.
Ahora sí, pensándolo mejor, voy a empezar a anotar las cosas que haga de ahora en más. Por ahí el día de mañana me ofrecen la posibilidad de cambiarlo y me voy a recriminar no apostar al 32 en la ruleta...
Me pongo a pensar, y no sé qué hubiera sido de mí si mi familia no se mudaba cuando yo tenía 4 años, y no conocía a mis amigos, ni a mi escuela primaria ni nada de eso. Seguramente, no hubiera estado mirando la televisión el día en que mostraron que los alumnos de cierta escuela en El Palomar habían hecho un avión, y yo, teniendo sólo 8 años, no hubiera dicho "yo quiero ir ahí y hacer eso". Si no hubiera estado viendo ese canal, y me hubiese preocupado por no perderme Tom & Jerry o algo parecido, no hubiera sido Técnico Aeronáutico, no habría tenido a los grandes amigos que me aguantan hoy por hoy, no hubiera tenido mi banda. Seguramente hubiera terminado en algún industrial mediocre, llegando a ser Maestro mayor de obra o algo así, y hubiera ido a la facultad a recibirme de arquitecto o alguna de esas carreras igual de aburridas. Nunca hubiera estado con quien me recomendo "Salem's Lot" de Stepehn King, y no habría tenido el enorme placer de acercarme a las letras tan intensamente. No hubiera leído los cientos de libros que leí. Ni nada de eso.
Más adelante, si no hubiera estado en clase de Filosofía ese día, no hubiera conocido a Palla.
Vuelvo, y de no haberme sentado donde me senté el primer día de clases en mi nuevo colegio de Paternal, jamás hubiera conocido a mi mejor amigo. Jamás hubiera pasado interminables tardes en su casa haciendo "máquinas" con la bulonería que el padre guardaba en el quincho.
Haber hecho (o no) algo hace décadas condicionó a la persona que soy hoy.
El arrepentimiento es, dicen, una pérdida de tiempo. Yo también lo creo.
Si alguien me diera la posibilidad de elegir qué cosas haría en mi vida pasada, haría exactamente lo mismo que hice. Sin cambios, con los mismos errores, con las mismas palabras.
Por lo menos, en lo que a mi vida respecta.
Ahora sí, pensándolo mejor, voy a empezar a anotar las cosas que haga de ahora en más. Por ahí el día de mañana me ofrecen la posibilidad de cambiarlo y me voy a recriminar no apostar al 32 en la ruleta...
Las Aristas de la Naranja
Gran parte de mi vida (en realidad, hasta hace muy poco) me sentí una persona extraña, fuera de los grupos normales, fuera de lo que la gente llama "común". Siempre me sentí como una naranja cuadrada en un cajón de naranjas redondas y comunes, que cumplían perfectamente con los stándares de todo. Y yo ahí, tratando de limar todo lo posible mis aristas, como para encajar, para ser uno más entre todos. Pero no: No podía. A mí me gustaban otras cosas, otros mundos. Y me siguen gustando.
Poco a poco mis amigos más antiguos se fueron distanciando de mí, y yo de ellos. Pero no por nada: por lo menos de mi parte, el sentimiento hacia ellos sigue siendo el mismo. Solamente, no disfrutamos de las mismas cosas.
Hace un par de días, charlábamos con Palla y Kadysha (alguien que valió la pena conocer). Y ellas comentaban que, en su primaria, siempre eran las raras, porque eran distintas, porque leían, por esto, por lo otro, por h y por b. Y yo pensaba, que lo maravilloso de la amistad es que no es impuesta. Uno elige a los amigos: por afinidad, por compatibilidad... por lo que sea.
Entonces, últimamente decidí que no soy una naranja standard, sino que me encanta ser una naranja cuadrada, y empecé a juntarme con otras naranjas cuyas aristas son más parecidas a las mías, para reirnos de las mismas cosas, para preocuparnos de las mismas cosas. Pero sin discriminar a las naranjas redondas. Ellas saben lo que hacen. Nosotros, sólo encajamos perfectamente.
Poco a poco mis amigos más antiguos se fueron distanciando de mí, y yo de ellos. Pero no por nada: por lo menos de mi parte, el sentimiento hacia ellos sigue siendo el mismo. Solamente, no disfrutamos de las mismas cosas.
Hace un par de días, charlábamos con Palla y Kadysha (alguien que valió la pena conocer). Y ellas comentaban que, en su primaria, siempre eran las raras, porque eran distintas, porque leían, por esto, por lo otro, por h y por b. Y yo pensaba, que lo maravilloso de la amistad es que no es impuesta. Uno elige a los amigos: por afinidad, por compatibilidad... por lo que sea.
Entonces, últimamente decidí que no soy una naranja standard, sino que me encanta ser una naranja cuadrada, y empecé a juntarme con otras naranjas cuyas aristas son más parecidas a las mías, para reirnos de las mismas cosas, para preocuparnos de las mismas cosas. Pero sin discriminar a las naranjas redondas. Ellas saben lo que hacen. Nosotros, sólo encajamos perfectamente.
miércoles, 19 de marzo de 2008
Nadie muere en la víspera
Borges alguna vez habló del amor y sus vísperas. De cómo él iba a visitar a su novia y salía una hora antes de su casa, aún cuando el viaje le llevaba veinte minutos. Era sólo para ir despacio y saber que, de esa forma, ya estaba yendo. Siempre me gustó eso. Saramago también esgrimió alguna vez que la vida no es más que una acumulación de vísperas. Y es cierto.
Dicen que el tiempo no existe. Que el ayer ya pasó, que el mañana nunca llega, y el ahora es tan efímero que muere en el mismo instante de nacer. Aún así, siempre disfruto de las vísperas.Ya escribí en el blog de Lady Mermeladita que uno de los mejores momentos de la vida es el instante justo antes de darle el primer beso a la persona amada. Es algo que no se va a repetir, nunca habrá otros "primeros besos". Es un momento lleno de incertidumbres, de nervios, y prejuicios. Pero es hermoso.
También está ese sentimiento de que se disfruta más la víspera que el acontecimiento en sí. ¿Cuántas veces dijimos cosas como "Cómo voy a comer hoy" o "Cómo voy a dormir"? No sé si les pasa a todos, pero yo disfruto, generalmente, mucho más del desear comer mucho y rico o desear dormir 12 horas que hacerlo. Uno llega con tantas ansias al momento, luego de tanta víspera en espera, que se decepciona, porque uno en estos casos siempre sueña más.
Distinto es en los encuentros amorosos. Uno ansía la cita, pero disfruta de ese anhelo. Y es entonces cuando empezamos a planificar, a hacer supuestos diálogos, a soñar con lo que puede pasar. Pero nunca se cumple, y suele ser mayor el gozo de una cita que el soñarla, quizá, porque lo lindo de estar con alguien más es que no sea predecible, y no responda justo lo que nosotros quedamos.
En la víspera a una cita (y esto se incrementa si es la primera!) uno se prepara, trata de ponerse "lindo", trata de revisar cada detalle: que la ropa combine, que las flores no estén muy viejas, que el auto esté limpio, que el restorán que elijamos tenga el ambiente justo... La víspera es cruel, pero necesaria.
Me viene también a la mente estar acostado en mi cama la noche anterior al primer día de clases. Y no sólo el primer día de Primer grado o Primer año: el primer día de escuela de cualquier año. No sé si es ahora que mi memoria está sugestionada o qué, pero me parece que en ningún otro día del año había tantos chicos con cara de sueño, por no haber dormido la noche anterior.
La víspera es sueño, es incertidumbre, es anhelo. Tiene ese gustito de lo desconocido, o de lo conocido que vuelve. Tiene la sopresa de no saber qué regalo nos dejará Papá Noel, o de saber si sus labios son tan suaves como parecen.
Yo no sé si Dios juega o no a los dados con el universo, pero si lo hace, seguro se queda sacudiendo el cubilete un rato, sólo por el hecho de no saber qué va a salir.
También está ese sentimiento de que se disfruta más la víspera que el acontecimiento en sí. ¿Cuántas veces dijimos cosas como "Cómo voy a comer hoy" o "Cómo voy a dormir"? No sé si les pasa a todos, pero yo disfruto, generalmente, mucho más del desear comer mucho y rico o desear dormir 12 horas que hacerlo. Uno llega con tantas ansias al momento, luego de tanta víspera en espera, que se decepciona, porque uno en estos casos siempre sueña más.
Distinto es en los encuentros amorosos. Uno ansía la cita, pero disfruta de ese anhelo. Y es entonces cuando empezamos a planificar, a hacer supuestos diálogos, a soñar con lo que puede pasar. Pero nunca se cumple, y suele ser mayor el gozo de una cita que el soñarla, quizá, porque lo lindo de estar con alguien más es que no sea predecible, y no responda justo lo que nosotros quedamos.
En la víspera a una cita (y esto se incrementa si es la primera!) uno se prepara, trata de ponerse "lindo", trata de revisar cada detalle: que la ropa combine, que las flores no estén muy viejas, que el auto esté limpio, que el restorán que elijamos tenga el ambiente justo... La víspera es cruel, pero necesaria.
Me viene también a la mente estar acostado en mi cama la noche anterior al primer día de clases. Y no sólo el primer día de Primer grado o Primer año: el primer día de escuela de cualquier año. No sé si es ahora que mi memoria está sugestionada o qué, pero me parece que en ningún otro día del año había tantos chicos con cara de sueño, por no haber dormido la noche anterior.
La víspera es sueño, es incertidumbre, es anhelo. Tiene ese gustito de lo desconocido, o de lo conocido que vuelve. Tiene la sopresa de no saber qué regalo nos dejará Papá Noel, o de saber si sus labios son tan suaves como parecen.
Yo no sé si Dios juega o no a los dados con el universo, pero si lo hace, seguro se queda sacudiendo el cubilete un rato, sólo por el hecho de no saber qué va a salir.
jueves, 13 de marzo de 2008
Caídos de la historia
Una buena pregunta que me hizo hace un par de días mi amigo Ishbin, el amplio, fue: ¿qué prócer te hubiera gustado ser y dónde querrías que se te recuerde (en una calle, una escuela, un hospital, etc.)? Eso nos llevó a pensar en esos héroes olvidados, por no decir desconocidos de nuestra historia. Indagando, encontramos a algunos que seguramente serán cuestionados y tildados de apócrifos. Acá van:
APORTA PALLA:
Sí, por supuesto, siempre hay héroes olvidados, como el Excelentísimo Presidente Mont, quien en epoca de batalla y ya ocupando su trono presidencial, murió valientemente a los pies del cañón, mientras tomaba mate. Cuentan las crónicas que El Excelentísimo Presidente de la Nación, venía caminando por los jardines cuando un Secretario le ofreció unos bizcochitos de grasa, y en el fervor de la mateada, una miga indecorosa, se le atragantó dándole así, la triste muerte.
APORTA MARLENE:
Y no nos olvidemos del General Susvin, primer defensor de los derechos de los gay en el ejercito argentino. Ya militaba en la epoca de Belgrano, y segun cuenta la historia murio atravesado por un sable, aunque no se sabe bien si fue un enemigo o alguien de su misma compania.
Gracias!!!!!
(1): Según muchísimas fuentes, este acontecimiento histórico marca el origen del dicho "No dejar Cabos Sueltos" luego deformado por la lengua popular (N del R)
- La infanta Victoria Lucila Acasuso de Becar, quien fuera la hidalga amante del caudillo Neuquino el Cabo Suelto, cuya gloriosa gesta se vio truncada al perecer mientras estaba al mando del bravo Regimiento de Carmelitas Calzadas, en la batalla de la Abadía de Nuestra Señora de los Pendejos.
- El propio Cabo Primero Néstor Omar Suelto, que fue dejado (olvidado) por su tropa luego de ser atacados por el ejército español en medio de la provincia de Neuquén, sin más ropa que la tenía puesta y sin alimentos ni agua. Lo que lo obligó a vagar hasta encontrarse con una expedición del Sargento Zaráchaga, estando casi al borde la la muerte (1)
- El Dr. Próspero Molina Campos, quien fuera el famoso abogado de los patriotas caídos en desagracia por algún vericueto legal propiciado por la corona española durante la transición de la época de la colonia hacia los primeros pasos de nuestra pujante Nación, con el sólo fin de ensuciar los ilustres apellidos de nuestros futuros próceres. Entre sus más famosos casos, se encuentra el sobreseimiento del Fray Mocho, en la causa que le levantó el Concejo de Indias, bajo la acusación de usurpación de titulo público, aduciendo que el clérigo solo sería diácono al momento de firmar el acta de la independencia (y no “Fray” tal como lo conoció la historia) ya que tenía aun tres asignaturas pendientes: Castigos crueles e innecesarios III, Historia de los Sacramentos y Salmos Responsoriales Avanzados.
- El exelentísimo señor Don Indalecio Farías, sastre del ejército de Los Andes, de los Patricios y de los Granaderos a Caballo. Don Indalecio (aseguran varias fuentes) fue el diseñador del gorro de San Martín (si lo miran bien, estaba bastante copiado del de Napoleón, pero no era igual, porque era Argentino!) y de las calzas de Belgrano. Cuentan las crónicas de la fecha (circa 1816) que ".. Manuel Belgrano es el más distinguido de los hombres debido a sus pantaloncetas ajustadas, que demuestran al invasor todo lo que tendrán que enfrentar si deciden resistir...". Don Indalecio Farías muere en la batalla de las Mil Agujetas, en donde recibe una estocada mortal de parte de un soldado español, mientras surcía las medias del capitán Cabral (hermano del Sargento que salvó a San Martín).
- El maestro rural Idelfonso Álvaro Zubeldía, abnegado docente y luchador por la igualdad de los derechos de los aborígenes y los colonos, quien hasta su último aliento trato de domesticar a la salvaje tribu de los Indios Guaymallen. Idelfonso Zubeldía enseñó las costumbres, el idioma y la música de la ciudad. Según la información a la que pudimos acceder luego de un llamado telefónico a uno de sus herederos, las últimas palabras que trató de enseñarles fueron: "no me maten Indios hijos de mil puta!"
- El ilustre e ignoto médico Winston Arley Zúñiga, descubridor de la cura para el pie de atleta y los hongos auriculares. Muere de otitis y callos plantares tras darse su propia vacuna, por lo que ciertas corrientes de la Filosofía de la historia descree de la eficacia de la misma.
- El medico veterinario Dr. Alejo Dardo del Ciervo, quien fuera uno de los más fervientes precursores de las Sociedades Protectoras de la Fauna y Vida Silvestre. Desgraciada y paradójicamente se encontró cara a cara con su destino cayendo víctima de una jauría enfurecida de ñandúes, al confundirlo éstos con el cebo de una trampa para osos, de la cual el Dr. Del Ciervo quedo preso al tratar de desarticular para proteger a los osos y ñandúes de la estepa mesopotámica.
APORTA PALLA:
Sí, por supuesto, siempre hay héroes olvidados, como el Excelentísimo Presidente Mont, quien en epoca de batalla y ya ocupando su trono presidencial, murió valientemente a los pies del cañón, mientras tomaba mate. Cuentan las crónicas que El Excelentísimo Presidente de la Nación, venía caminando por los jardines cuando un Secretario le ofreció unos bizcochitos de grasa, y en el fervor de la mateada, una miga indecorosa, se le atragantó dándole así, la triste muerte.
APORTA MARLENE:
Y no nos olvidemos del General Susvin, primer defensor de los derechos de los gay en el ejercito argentino. Ya militaba en la epoca de Belgrano, y segun cuenta la historia murio atravesado por un sable, aunque no se sabe bien si fue un enemigo o alguien de su misma compania.
Gracias!!!!!
(1): Según muchísimas fuentes, este acontecimiento histórico marca el origen del dicho "No dejar Cabos Sueltos" luego deformado por la lengua popular (N del R)
Recuerdo de Gesell
En estas vacaciones volví a ir a Villa Gesell. Lindo lugar, pero nunca me había tocado un tiempo tan malo como el de esta temporada. Aún así, la pasé muy bien (estar bien acompañado siempre ayuda) y descansé muchísimo. Aquí algunos puntos sobresalientes:
1- estuve como cinco minutos fascinado con una "Aguaviva" con sponsor, hasta que me di cuenta de que era una bolsa vacía de Rolito tirada en la playa;
2- definitivamente, los mejores churros de la galaxia están en Valeria el mar, sobre Av. Espora a metros del mar;
3- No es tan divertido ver el mar cuando llueve torrencialmente;
4- No importa cuántas veces te bañes, siempre vas a tener alguna que otra pieza de conchilla en algún lado del cuerpo pegada;
5- Odio la conchilla. No es nada lindo cuando se pesa más de 80 Kgs y se camina descalzo sobre ella;
6- Es buenísimo tener una cámara digital. Se sacan fotos que jamás sacarías con una cámara de rollo. De otra forma, jamás tendría una foto del sandwich que comí;
7- Lo único "bueno" que debe tener el calentamiento global es que el mar está cálido siempre. Bueno, no cálido-cálido, pero hace diez años no te podías meter al agua después de una semana de lluvias continuadas con un día de 20°;
8- Mi auto es mucho más pesado de lo que yo creía. Lo comprobé un día que tuve que levantarlo para sacarlo de una lomita de arena;
9- Me pelo muy rápido. No sé por qué, pero mi piel es una porquería. Tomo sol, a los diez minutos estoy completamente rojo, me paso litros y litros de cremas y boludeces "post-solares" y a los dos días tengo la espalda completamente pelada;
10- El ruido del mar es lindo. La visión del mar es linda. El olor a mar es asqueroso;
11- Puedo vivir más de una semana cocinando yo... y casi sin repetir comida;**
12- La paleta (y casi cualquier otro deporte) es aburrida si se practica sólo por el hecho de jugar. Si no hay puntos de por medio, sólo es una pelotita que viene y va. Pero esto es sólo para el que mira, porque los que jugaban eran completamente felices en esa cosa recíproca de devolver una pelota de goma al otro;
13- Los alfajores están carísimos! Y ni que hablar del chocolate artesanal;
14- Fuimos a ver un festival de música celta: el sonido de la gaita es hermoso... durante no más de 3 canciones.
Por ahí después me acuerde de algo más.
Qué lindo es estar de vacaciones... lástima que todo se termina, ¿no?
**: Esto no lo comprobé en la práctica, pero en la teoría, puedo hacerlo
1- estuve como cinco minutos fascinado con una "Aguaviva" con sponsor, hasta que me di cuenta de que era una bolsa vacía de Rolito tirada en la playa;
2- definitivamente, los mejores churros de la galaxia están en Valeria el mar, sobre Av. Espora a metros del mar;
3- No es tan divertido ver el mar cuando llueve torrencialmente;
4- No importa cuántas veces te bañes, siempre vas a tener alguna que otra pieza de conchilla en algún lado del cuerpo pegada;
5- Odio la conchilla. No es nada lindo cuando se pesa más de 80 Kgs y se camina descalzo sobre ella;
6- Es buenísimo tener una cámara digital. Se sacan fotos que jamás sacarías con una cámara de rollo. De otra forma, jamás tendría una foto del sandwich que comí;
7- Lo único "bueno" que debe tener el calentamiento global es que el mar está cálido siempre. Bueno, no cálido-cálido, pero hace diez años no te podías meter al agua después de una semana de lluvias continuadas con un día de 20°;
8- Mi auto es mucho más pesado de lo que yo creía. Lo comprobé un día que tuve que levantarlo para sacarlo de una lomita de arena;
9- Me pelo muy rápido. No sé por qué, pero mi piel es una porquería. Tomo sol, a los diez minutos estoy completamente rojo, me paso litros y litros de cremas y boludeces "post-solares" y a los dos días tengo la espalda completamente pelada;
10- El ruido del mar es lindo. La visión del mar es linda. El olor a mar es asqueroso;
11- Puedo vivir más de una semana cocinando yo... y casi sin repetir comida;**
12- La paleta (y casi cualquier otro deporte) es aburrida si se practica sólo por el hecho de jugar. Si no hay puntos de por medio, sólo es una pelotita que viene y va. Pero esto es sólo para el que mira, porque los que jugaban eran completamente felices en esa cosa recíproca de devolver una pelota de goma al otro;
13- Los alfajores están carísimos! Y ni que hablar del chocolate artesanal;
14- Fuimos a ver un festival de música celta: el sonido de la gaita es hermoso... durante no más de 3 canciones.
Por ahí después me acuerde de algo más.
Qué lindo es estar de vacaciones... lástima que todo se termina, ¿no?
**: Esto no lo comprobé en la práctica, pero en la teoría, puedo hacerlo
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