viernes, 2 de enero de 2009
Lienzo en blanco
- No. Hoy estoy así nomás
- Por eso, estás hermosa
- ¡Pero te digo que no! Si no me pude ni maquillar...
- Ya sé. Precisamente. A mí me gustás vos, no el maquillaje...
miércoles, 26 de noviembre de 2008
Es cato, Lógico (o hablando Cagastellano)
Cagar...
En Argentina, te podés ir a cagar, si te quieren decir que no sos creible.
O podés traicionar a alguien, cagándolo. Como por ejemplo a tu novia. No la engañaste con otra, sino que la cagaste con otra.
Si algo sale mal, o es de mala calidad, es una cagada.
Si te van a pegar, te van a cagar a palos.
Si sos cobarde, sos un cagón. Si te asustás, te cagás todo, y si te asustás mucho, te cagás en las patas.
Si hacés algo muy mal, cagaste la fruta.
Ser un Garca (cagar, dicho "al revés") nunca va a ser algo bueno.
La mejor de todas, desde mi punto de vista, es retar a alguien. Por supuesto que ahí, lo cagás a pedos (fantástica imágen).
Si alguien no te interesa en lo más mínimo, te cagás en él. O si te enojás, hasta te podés Cagar en Dios.
Si estás apurado, salís cagando. Y más apurado aún, salís cagando aceite. Y si "despachás" a alguien, lo sacás cagando.
Mierda...
La mierda toma, también, muchísimos significados.
Si te vas lejos, o si hiciste algo muy feo, te fuiste a la mierda.
Si algo, es una cagada (ver arriba) a la vez es una mierda. Lo mismo una persona con maldad, es una persona de mierda.
Tener mierda en la cabeza, es ser bastante estúpido.
Si no te quieren más te mandan a la mierda.
Si te lastimás, te hacés mierda.
Ante la duda, jamás preguntaremos algo diferente a ¿Qué mierda pasó?
Si te cortaste el pelo, te teñiste, te hiciste algún cambio muy radical, te van a preguntar, seguro, qué mierda te hiciste.
Si alguien empieza a decir cosas sobre muchas personas a índole de salvarse él acusando a los demás, empieza a Revolear mierda para todos lados.
Qué mierda... ya no se me ocurren más. ¿Algún aporte a esta cagada de Post?
miércoles, 5 de noviembre de 2008
No es difícil muchachos...
¡Vamos, llamemos a las cosas por su nombre!
martes, 14 de octubre de 2008
A buen fin no hay mal principio, ¿no?
- El Flogger de Venecia
- Cuatro Fotologs y un funeral
- Posteo de un flog de verano
- El fotolog de las equivocaciones (O " El Flog de los effeos errados")
Y tantas otras más. Ya me la imagino subida al balcón, suspirando al aire "Oh Romeo, Romeo, vos posteá, que yo te effeo.."
Por Dios... ¿De dónde salió esta niña?
Pd: Si alguien conoce de dónde viene el término "effear" agradeceré desasnarme
lunes, 8 de septiembre de 2008
La visión de la Muerte
Nota del autor: Esto ya había sido publicado en un blog ya inexistente. Sé que no está ni bien escrito, ni es una pieza digna de algún libro de Poe. Sin embargo, quizá porque fue un sueño verdadero, quizá por algún enamoramiento sin sentido del autor con su obra, creo que "La visión de la muerte" merece un espacio en El Blog de Panito
Tic
Gonzalo se despertó sobresaltado. La oscuridad le oprimía los ojos. El sueño había sido mucho peor esta vez. Antes, por lo menos lograba despertar antes de que lo mataran. Hoy el sueño se había prolongado un poco más. Hoy había visto no sólo cómo había sido su muerte, sino cómo había sido todo después. Recordaba haberse quedado tirado en la calle, con el tiro en la sien, mirando cómo los autos pasaban en la avenida. Eso era de lo más extraño. Sabía que había muerto, sentía el calor de su sangre corriendo por la mejilla. Sentía cómo la vida se le iba, que ya no respiraba. Sin embargo, sus ojos habían quedado abiertos y él seguía mirando todo. Su vida ya no estaba, pero su vista seguía ahí. Y evidentemente, la parte del cerebro que registraba las imágenes también estaba funcionando. Era una tortura. ¿Por qué no terminaba de morir? Era peor esto. Saber que el mundo seguía ahí, con su lento girar de todos los días, pero su vida ya no ayudaba en nada a eso. Siempre había supuesto que el mundo dejaba de existir si él no estaba ahí. Ahora se daba cuenta de que no era así. Al fin lo había descubierto: el árbol seguía haciendo ruido a pesar de que no hubiera nadie para escucharlo. Y él seguía ahí tirado. Viendo la vida pasar a pesar de que la suya no pasaba. Era horrible. Descubría que su vida era sólo una más...
Tac
El relámpago afuera precedió al trueno como siempre. Gonzalo sentía su corazón golpear fuerte en el pecho. Acostado boca arriba en su cama, seguía si poder ver, aunque el rayo le había dado un panorama de cómo estaba su habitación. Tal cual la había dejado al dormirse un par de horas antes. Con las sábanas un poco más revueltas quizá, consecuencia del sueño. Se llevó las manos a la sien. Estaba húmeda, pero no era la sangre caliente, sino más bien ese sudor frío que le brotaba cuando soñaba eso. Cerró los ojos, era lo mismo que tenerlos abiertos, ya que no veía nada. Todavía tenía el refusilo del rayo en las retinas, por lo que aún podía ver su habitación iluminada de azul. Trató de contener la respiración, para lograr reducir un poco el golpeteo del corazón, pero desistió casi al instante de pensarlo. El estar sin respirar le hacía pensar que estaba muerto. Y en este momento necesitaba abrir los ojos para saberse vivo. Pero su muerte había seguido con los ojos abiertos, así que se obligó a quedarse como estaba. Después de todo, el golpeteo del corazón era reconfortante. La vena latiendo fuerte contra la sien también. Era lindo saber que estaba vivo. Ahora que conocía la muerte, la vida parecía más linda todavía. Otro trueno. Ahora no había visto el refusilo, y sin embargo, sabía que había estado ahí...
Tic
La sangre ya formaba un charco en el piso alrededor de su cabeza. Podía ver el borde del pequeño lago carmesí alejarse de él. Y la gente pasaba sin notarlo. Quería gritar, pero ni siquiera en los sueños los muertos gritan. Eso era lo más desesperante. Sentir la sangre caliente corriendo por la piel que se iba enfriando de a poco sin que nadie lo notara. Los ojos seguían fijos, seguramente vidriosos. Las pupilas comenzaban a dilatarse, casi podía sentirlo. En ese momento, cada centímetro de su cuerpo estaba completamente conectado a él. Sentía cada parte, cada célula. Sentía sus uñas, su pelo. Sentía todo. Y sin embargo, no sentía nada. Estaba muerto, desangrándose y viendo cómo no le importaba a nadie. Algo mal había. Dios no era tan malo como para hacer ver a alguien qué poco importaba su muerte. La desesperación de la inmovilidad era la última pulsión. Quiso gritar de nuevo. No pudo. La sangre comenzaba a acabarse...
Tac
Tenía que levantarse. Tenía que demostrarse a sí mismo que no estaba inmóvil, que la vena y el corazón golpeando no eran una ilusión. Tenía que pararse, encender la luz y darse cuenta de que todavía veía. Pero el recuerdo del sueño estaba tan patente que tenía miedo de no poder hacerlo y darse cuenta de que en realidad estaba muerto y no podía solucionarlo. Un nuevo trueno y la lluvia que empezó a sonar impertinentemente contra el vidrio de la ventana. Tenía que levantarse, y sin embargo no se animaba. El miedo a la muerte era más duro ahora que no sabía si estaba vivo o no. Estaba paralizado, sudado y con el corazón latiendo a más no poder. Notó que la mano le empezó a temblar. El corazón parecía querer escapar de su pecho. Los ojos ciegos buscaban la luz. El próximo relámpago lo animó. Se quiso poner de pie...
El corazón dejó de latir...
Tic
viernes, 5 de septiembre de 2008
Mighty, mighty
Mucho groove, mucha buena onda negra, mucho falsete.
Ideal para empezar un viernes gris y frío en la ciudad.
Ahora, las siete horas que quedan se pasan mucho mejor!
jueves, 28 de agosto de 2008
Memento Musical
No sé de dónde la saqué. No la escuché en ningún lugar, no soñé con estar en la rambla y detesto Mar del Plata.
¿Por qué será que siempre se nos pegan esas canciones pedorras? Porque, ok, ponele que esté bueno escuchar eso en alguna situación... pero ¿todo el día? ¿No es como una tortura inconciente?
Suelen pegarse esas canciones que jamás cantaríamos a viva voz estando solos. Nunca se me pega una canción de los Beatles. Siempre es algo así.
Tal vez sea la forma en que tiene el cuerpo de asquearnos de ellas como para que no queramos escucharlas o cantarlas nunca más (algo así como darle de fumar un cartón de cigarrillos de corrido a tu hijo si lo encontrás fumando).
Pero, mientras tanto, es muy molesto.
Y ahora me voy
Me encuentro soooloooo, sin un amooooooor / me encuentro sooolooooo, bajo la rambla estooooy...
miércoles, 27 de agosto de 2008
Ao Vivo
Creo que ella lo decía por otra cosa, pero me hice disparar hacia el lado de la gente que realmente tiene un personaje grabado previamente, y se limita a, en la vida real, ir pasando de un track a otro sin ponerse a pensar siquiera si la grabación condice a la conversación actual.
Creo que todos, en algún momento, hicimos playback de nuestra vida. Porque sencillamente, en muchas situaciones es mucho más fácil o más políticamente correcto el recurrir a frases hechas, lugares comunes y a respuestas que no nos comprometan.
La cuestión es cuando ese playback es un disco eterno. Como un loop que se repite hasta el infinito, nuestro disco grabado nos llena la vida sin permitirnos vivirla en vivo y en directo. Y eso es malísimo.
Por eso, es mucho mejor el show en vivo. Vivir la vida improvisando de vez en cuando no está mal (Obviamente, ser un improvisado también es horrible, ambos extremos son aborrecibles). Pero que la gente sepa qué es lo que vas a decir en toda situación, te convierte en una persona muy poco interesante.
Y para ese tipo de personas, ya tenemos la televisión.
Propongo definitivamente destruir los discos de nuestros personajes, y desafinar en vivo, pero con honradez.
miércoles, 20 de agosto de 2008
Panito was there
¿Sabrá la gente linda que se hace rica vendiendo este tipo de ideas lo traumático que es para la oruga (en este caso) pasar por esa situación? ¿Se darán cuenta de que esta lindocracia en la vivimos es una mierda para la gente que no está dentro de esa elite de belleza tan mentada que nos venden los medios?
¿O es que son tan débiles de cerebro como para no darse cuenta de la crueldad de su hermosa publicidad?
Mátense.
Estoy pensando seriamente en no consumir más de esa gaseosa.
martes, 12 de agosto de 2008
A veces me hago bien
Como se dice, nunca tuve que salir a "hombrear bolsas al puerto"; aunque cabe decir que tampoco es que el laburo me lo llevo de arriba.
Sin embargo, son pocas las veces que encuentro un lugar y un tiempo para mí solo. Siempre hay algo que hacer, o algo que ensayar, o algo que practicar... Ojo, disfruto de esas cosas. Pero no es algo que haga solo.
Por eso, quizá, sea que disfruto tanto el bañarme. Preparar la bañadera, llenarla con agua bien calentita, algunas sales (sí, mi lado metrosexual, por no seguirle la corriente a las malas lenguas), encontrar la temperatura justa y descansar bajo el agua. Todo eso hace que ese momento, así de chiquito, así de simple, sea infinitamente placentero.
Mi bañadera tiene algo de especial: cuando sumerjo la cabeza en el agua, se apagan todos los ruidos de mi departamento, pero por otro lado, se encienden ciertos ruidos de todo el resto del edificio. Algo así como lo que le pasaba a Constantine... pero sin el infierno...
Hoy, sin ir más lejos, ni bien el agua me tapó los oídos, comencé a escuchar más agua, como fluyendo. Como si una lluvia intensa se desatara debajo de mí, inasible, incontenible, pero completamente real.
Los que me conocen saben que si hay cosas que me atrapan y me obnubilan, esas son el fuego y el agua. No puedo evitar quedarme horas si es posible mirándolos. Quizá sea eso de ser constante y cambiante a la vez. De ser siempre el mismo fuego, pero nunca la misma llama; siempre el mismo mar, pero nunca la misma ola.
Entonces, hoy no sólo me relajé con el agua que me rodeaba, sino con el fluir de ese otro agua distante, vaya uno a saber de qué departamento. Ese arrullo líquido que relajaba todo lo que podía mi cuerpo cansado.
Entonces, encontré que podía hacer cosas que de no estar en el agua, no podría hacer. Comprendí que si prestaba mucha atención, podía localizar el sonido de mis latidos. Sincopados, cada vez más lentos, acompañando ese estado de paz en que me adentraba.
También noté que si quería, podía elevar el sonido de mi respiración (que se entienda, no respiraba más fuerte, simplemente, oía más mi respiración) por encima de ese sonido de latidos. O, también a voluntad, dejar los dos sonidos casi al mismo volumen, y combinar los latidos en mi pecho con el aire entrando y saliendo de mis pulmones: Cinco latidos inhalando, cinco latidos exhalando.
Así fui conciente de que tenía otro grado de dominio de mi cuerpo. Uno mucho más profundo.
Y así me entregué al simple, básico y necesario hecho de respirar.
Entonces, una vez con todo eso ya controlado, pude liberar un poco más el pensamiento, y rever todo. Y cuando digo todo, es precisamente eso...
Pude pensar en las cosas que ya logré en mi vida, en las cosas que voy a lograr, en aquellas que jamás voy a alcanzar.
Pensé en mi familia, en la que está y la que no está. Y qué orgullosos y / o decepcionados pueden estar del hombre que soy.
Pensé en mis amigos, también en los que están y los que no. Pero más en los que están, que son los que fueron quedando a través del tiempo, a base de imponer su cariño por sobre todas las demás cosas.
Pensé en mi amor, en ella, como siempre pienso. Pero no había mucho que meditar ahí: pocas veces estuve tan seguro de algo en mi vida. Sólo me basta con saberla feliz.
Pensé en olores, en sabores en gustos. En viejos paisajes conocidos, en nuevos lugares que voy a conocer. Lo mismo con los rostros y la gente nueva.
Pensé, pensé y pensé.
Entonces me ducho, como para volver al mundo (tampoco hay que abusar de los paraísos). Y me puse a escribir.
Sin sentido, como siempre. Sin ningún punto de vista, ni ninguna opinión.
Sólo por contar...
jueves, 7 de agosto de 2008
Sectarios
- Floggers
- Emos
- Chetos
- Cumbianchas
- Jackass (¿?)
y no sé cuántos mas...
La verdad, entraño los tiempos cuando los grupos que nos separaban eran Hombres y Mujeres
martes, 22 de julio de 2008
Capítulo 1, Tomo 2...
Lo hermoso de esto, es que vuelvo a disfrutar de un libro. Pero de una forma distinta. Porque el conocer la segunda parte es, de alguna forma, reencontrarse ahora con esos personajes, con ese mundo.
Desde mi forma de ver, la única manera de leer un libro, es adueñarse de él, y no por poseer el libro en sí, sino ser dueño (y parte a la vez) del mundo que el libro nos propone. Es vivir en New Orleans, o en Maine. Es ser amigo de los chicos que pelean contra pennywise. Es asistir a clase con Harry Potter, o estar en la celda con el vagabundo de las estrellas de London, tratando de cambiar la letra que aparece primero en el abecedario.
El libro cobra vida en mis manos y en mis ojos, y a la vez, mi vida cobra un sentido completamente diferente cuando lo leo.
Tal vez por eso mismo disfrute mucho más de los libros de saga que los otros. Por más que sean de menor calidad, los libros de saga te hacen reencontrar con esos amigos y esos mundos que disfrutaste desde que los conociste.
Buena vida a la literatura. Y largos días sobre la Tierra a nuestra imaginación cuando se encuentran en los libros!
lunes, 21 de julio de 2008
Ser amigo es otra cosa!!!
Más tarde, mismo domingo, pero a las diez menos veinticinco: el celular de Panito suena con un mensaje de texto, ahora para él. Ya más despierto, lee: "Feliz día del amigo"
El domingo es real, igual que los horarios y los mensajes. Es el 20 de Julio, "Día internacional del amigo". Y empiezo a enojarme mucho más que otras veces.
Primero, cualquiera que me conoce sabe que no "festejo" el día del amigo. Para mí, hay pocas cosas más falsas que los "día de..."
Y no estoy hablando del día de la bandera, o del de la independencia, que de última, son conmemoraciones y aniversarios de hechos históricos realmente importantes. Me refiero a esos inventos comerciales del día de la madre, del padre... o del amigo.
Según dice el mito, el día del amigo comenzó en 1969, obviamente, por invento de un argentino (que seguro era dueño de un todo por $2 o algo así), al que se le ocurrió la maravillosa idea de festejar que "toda la humanidad se hallaba unida viendo el alunizaje del hombre". Claro, no se acordó de que en ese momento, los rusos estaban odiando a los yankees por haber perdido la carrera espacial, o de que en seguramente en la mitad del globo la gente no veía TV.
¿No debería celebrarse, entonces, el día del selenita o algo así?
Porque, si es por juntarse a ver algo en la tele, cualquier final de cualquier copa del mundo de fútbol reune más gente que el alunizaje. Es más, podría decir que esa horrible actitud ochentosa de "nos juntamos en casa a ver una peli" (bien en el momento de explosión de los video-clubs) es una expresión mucho mayor de amistad. Por lo menos, es un por un deseo real y sincero de juntarse a hacer algo, y no porque sea tal fecha en el calendario...
Ya sé. en seguida saltarán los defensores de esta proto-festividad y me dirán (como tantas veces lo hicieron): "Bueno sí, es una cuestión comercial, pero es una excusa para juntarnos..."
Y digo yo: ¿Qué clase de amistad necesita de excusas de este tipo para juntarse? Vamos señores, si uno quiere juntarse con un amigo, lo único que tiene que decir es: "voy para allá" y se juntan. Es, desde mi punto de vista y forma de entender la amistad, inadmisible que se celebre una excusa para recordar a los amigos.
Y no, no me vengan tampoco con que es igual que un cumpleaños, o Navidad, o lo que sea. Eso es tan erróneo como todo el concepto del día del amigo. Uno cumple años (celebra su aniversario) sólo una vez al año. Jesús nació el 25 de Diciembre, y eso se celebra en Navidad. Pero uno no es amigo de alguien sólo el 20 de julio. Yo soy tan amigo de alguien el 20 de Julio como el 5 de Septiembre o el 3 de Otoño... No me jodan. ¡No se celebran estas cosas!
Saludos, y ¡feliz NO-día del amigo! ¡Hoy y todos los días!
jueves, 17 de julio de 2008
RRRRRRIIIIIICOS!
Conversación:
Panito: No se llaman cheese sticks o algo así?
Mili: No. No hay nada. Me lo confirmaron argentinos, no existen acá
Panito: Qué asco! Qué país de M...
Panito: Volvé!
Panito: No se puede vivir en un país sin chizitos...
martes, 8 de julio de 2008
Sala de espera
Pero de todas esas, la que me saca mucho, es que me cambien de planes a último momentos. Y no estoy hablando de cuando hago planes por placer, y me cambian el lugar de la salida, o la hora, o lo que sea. No. Hablo de cuando planifico mi día para hacer todo (soy bastante exacto en cuanto a medir tiempo se refiere, por lo que no suelo equivocarme mucho con mis cálculos).
Me molesta sobremanera que quedemos en encontrarnos a tal hora, en tal lugar, para ir a tal otro, y que me llames a dos minutos del momento en que deberías estar llegando, para decirme que se atrasó el tren, o que no llegaste al colectivo, o lo que sea. Es, además, de una falta de respeto, una hijaputez...
Si yo me molesto en llegar hasta ahí y estar, generalmente, unos minutos antes, lo más respetable que podés hacer, es avisarme 30 segundos después de que se te fue el tren, o de que ves que llega tarde.
Más allá de todo, me molesta mucho ser basureado así. Porque la gente sabe que la voy a esperar, pero esos diez o veinte minutos de mi vida no me los devuelve nadie.
No me hagan eso. No lleguen tarde. O avisen con tiempo.
Yo entiendo que puede haber imponderables. Comprendo perfectamente si el tránsito te atora, o si se te pincha la rueda. ¡Pero no me digas que te diste cuenta de que no llegas a tiempo un minuto antes de la hora en que tenés que estar!
No me hagan esperar, si no quieren que me moleste mucho.
Panito dix it
viernes, 13 de junio de 2008
¿Comida casera o restorán?
Tal vez para justificarse, tal vez para buscar una excusa un poco más general, o tal vez porque ella creía fervientemente en ello, dijo que el hombre, como todo animal, instintivamente quería estar con varias parejas. Que la naturaleza del hombre era la poligamia, y que la monogamia era sólo un invento de la sociedad. Como para enfatizar esto, decía que el hombre es infiel por naturaleza, pero que, por pruritos o lo que sea, elige ser fiel.
Al día siguiente, otros hombres (supongo que de esos verdaderos machos que engañan a sus mujeres con asiduidad) casi beatificaban a esa mujer, diciendo que la tenía re-clara, que era así, y que cualquier hombre que se precie de tal debe estar con cuanta mujer pueda...
Ahora, mi pregunta es: ¿No es precisamente eso, el pensar, el poder elegir, lo que nos hace superiores a los animales?
Porque, tomando para refutarla, la propia teoría de esta psicóloga (con la que yo dudaría hacer terapia, pero bueno, eso es subjetivo), es lo bueno de tener una cabeza pensante. Poder elegir. Saber que tu pareja, que quien te acompaña en la vida, te hace sentir pleno, sin necesitar nada más. Es esa elección la que deviene de un sentir y un pensar muy humano. Esa elección proviene del amor.
No veo el por qué tener una pareja si vamos a estar con cuanta mujer se nos cruce. Es decir, el fijo: ¿sirve de algo? No le veo el sentido, en serio.
Me parece una característica más del hombre chato. Pero esta vez, es incluso mucho peor. Porque esto no demuestra una chatura mental solamente, sino una chatura emocional. El famoso "yo no quiero enamorarme" me parece más una forma de resignación ante la imposibilida de sentir que una forma de vida. He visto caer demasiados "innamorables" en manos de mujeres.
Después de todo, a cada chancho le toca su San Martín.
Pero me parece muy triste eso de necesitar un fijo para... ¿para qué? ¿Para sentirse seguro de uno mismo? ¿Para saber que alguien nos puede querer, que somos capaces de enamorar?
La verdad, es algo inentendible.
El hombre elige, selecciona.
Es lo lindo de no ser un animal
lunes, 2 de junio de 2008
Adiós preciosa...
No es una chica (como me han dicho alguna vez) por la que me daría vuelta en la calle para mirarla.
La chica cruza la calle. Por la otra cuadra vienen dos hombres, ya pasando los 40. Por la ropa, el bolso y esa intuición que todos tenemos para prejuzgar fácilmente, se puede decir que vienen de una obra en construcción.
La chica pasa por al lado de ellos, y uno le dice algo. No sé qué. Estoy del otro lado de la calle y no sé leer los labios. Sin embargo, se puede ver que la niña ni siquiera los mira. Pero el piropeador (por decirle de alguna manera) se da vuelta hacia su compañero riéndose y con cara de "qué grande que soy".
Palla me cuenta, unos minutos después, que pasó por la cuadra en donde está el Nacional Buenos Aires. Hay dos chicos tirados en la vereda, tal vez tomando o comiendo algo. Pasa una compañera. Uno de ellos, dice una barbaridad, y la chica, obviamente, ni los mira. Automáticamente, este segundo piropeador comenta con su compinche "ni bola me da" y ambos se ríen de su desgracia.
¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué alguien que dice algo que seguramente es más un insulto que otra cosa se siente el rey del mundo cuando pasa al lado de una mujer? ¡Si ni siquiera lo mira! El tipo se da vuelta mirando a sus cómplices como si hubiera dicho la cosa más inteligente del mundo y con ello hubiera arrancado la biografía completa de ese señorita. Sin embargo, lo más probable es que esta mujer se sienta más ofendida que halagada, piense algo así como "qué idiota" y siga su rumbo en la vida sin recordar ni siquiera el color de pelo de su supuesto piropeador.
El piropo es un arte, y como tal no cualquiera puede ejercerlo.
Tiene su timing, su extensión justa, su momento adecuado.
No se le puede decir lo mismo a cada mujer que pase, por ejemplo. Así como no se pueden usar las mismas palabras, o el mismo tono para dos mujeres distintas.
El piropeador, por ejemplo, no usa palabras obscenas... no creo que haya algo más lejano a un piropo que un insulto.
No puede decir algo que ocupe más de tres o cuatro pasos de la destinataria. De lo contrario, jamás se verá la reacción de su rostro.
Uno no puede empezar a decir un piropo a viva voz, lejos de la dama en cuestión, porque el piropo es casi una confesión a la destinataria, y como tal, no debería escucharse muy lejos de ella. El grito desde arriba de un auto es prácticamente inadmisible.
Hablando de autos, tomo un comentario de Seinfeld: ¿qué es eso de estar en un semáforo y tocarle bocina a las chicas que cruzan por delante de uno? Como dice Jerry, el tipo que hace eso ya se quedó sin ninguna idea. Ya está vacío de contenido y de originalidad. Si ni siquiera se te ocurre algo inteligente para decirle, no hagas nada, porque ya estás destinado al fracaso desde antes de entablar siquiera una conversación.
El piropo no sólo debe ser original, sino divertido. Y, ojo, no digo gracioso, sino divertido. El primer paso que debe tener todo piropo es halagar a la niña, y el segundo, lograr sacarle una sonrisa.
El piropo debe servir como un método de acercamiento primario. No puede acabarse ahí nuestro repertorio. Si decimos algo a una chica y ésta se da vuelta para conversar con nosotros, debemos saber de qué hablar. No podemos empezar a hablar de si Ramón se queda o no en San Lorenzo.
Por eso digo que no cualquiera está capacitado para piropear. Se debe tener cierto arrojo, cierto carisma, cierta desfachatez... Pero a la vez, si vamos a decir piropos debemos estar seguros, no tartamudear, decir las cosas en el momento justo, con la velocidad justa, con la simpatía justa.
Por algo yo nunca digo nada. Carezco de todas estas cosas. Pero conozco mis limitaciones.
¿No deberíamos todos aprender a conocer nuestros límites?
viernes, 23 de mayo de 2008
I am rubber, you're glue...
Cualquiera puede tener un blog.
Leyendo a la mañana el diario Crítica (sí, el de Lanata) me encuentro con una nota titulada "Cualquier pelotudo tiene un blog", redactada por Daniel Capalbo, citando la frase dicha por J. P. Feinmann. Parece que al señor filósofo le molesta que la gente escriba cualquier cosa.
Lo respeto al señor Feinmann, pero estoy un poco en desacuerdo con él. O, mejor dicho, no tanto. Es verdad, cualquier pelotudo puede tener un blog (escribo esto y estoy tentado de pararme, levantar la mano y decir "presente", pero no). Hoy cualquiera puede empezar a escribir de lo que se le cante. ¿Qué tiene eso de malo? Yo entiendo que el 99% de los blogs no sean de filosofía, o de bajada de línea política, o de temas de gran profundidad. Pero, sin embargo, creo que desde hace años que la gente no escribe tanto. Digamos la verdad: ¿Cuántos de los que leen blogs escribieron más de 5 cartas en los últimos diez años? y de la misma manera: ¿Cuántos e-mails por día mandan? Exacto. Si mandan menos de 5 e-mails por día, ya pasan a ser tan raros como los que escribían cartas en los '90.
La gente lee y escribe más desde que existen los blogs y los e-mails. Y no veo que sea malo que cualquier pelotudo, Sr. Feinamann (Como si él leyera esto, ¿no?). Gracias a estos pequeños espacios etéreos, intangibles, la gente puede descargarse, contar qué le pasa, inventar, analizar (a su manera, sí, pero analizar al fin) o simplemente entretener y entretenerse. ¿Acaso no son esos los pilares de la literatura?
Realmente, prefiero que cualquier pelotudo esté delante de una pantalla de computadora leyendo un blog de otro pelotudo similar, a que esté mirando la televisión, o jugando al play station, o lo que sea. ¡La gente lee, señores! ¿No debería ser ese un motivo para celebrar?
Ok, entiendo que por ahí le moleste que estos blogs estén llenos de neologismos, y cosas que no todos entendemos. Pero ¿no es eso lo lindo de hablar una lengua viva? Si queremos quedarnos con el castellano del Quijote, mejor matemos la lengua, y pasemos a hablar algo parecido al latín o qué sé yo...
Yo sé que JPF no se refería a estos simples blogs, sino más bien a los que tratan de hacer política. Pero sería bueno que no incluyamos a todos en esa misma bolsa... Si no, esa filosidad de la que habla Capalbo en su nota, esa que tenía JPF años atrás, ya se va a ver completamente perdida.
Y sería mucho peor que ser un pelotudo con blog, ser alguien que no tenga ni la capacidad de transmitir más que insultos y rencores
jueves, 22 de mayo de 2008
Varón, dijo la partera
Entiendo que es parte de una joda, de un chiste que hace, creo Coco Silly, en un programa de radio, me pare triste, por no decir patético que la gente se ande riendo de esas cosas. Así como de los que cumplen con alguno de los "standares" que se nombran antes de "El verdadero macho..."
¿Quién dice que eso es un macho? ¿Desde cuándo para ser macho hay que ser desubicado, patotero, vulgar, desconsiderado y hasta sucio?
Hace un tiempo, pregunté a varias mujeres (amigas y Palla incluida) qué era ser macho. Ninguna me dio una respuesta igual a la de la otra. Pero ninguna, a la vez, me definió a un macho como lo describe este pseudo-manual descriptivo. El verdadero macho es algo muy difícil de describir, según parece. Entonces ¿Cómo puede ser que sólo por vivir en una zona en donde no haya semáforos nos haga "machos"? Tan fácil era y no lo sabíamos, che.
Me enojan estas cosas. Me sacan de quicio.
Lo triste es que hay gente, no vamos a decir qué clase de gente, que cree en estas cosas religiosamente. Y no importa que tengas las manos rotas y quieras arreglarlas, o simplemente cuidarlas. Si usás crema para manos, no sos macho. Si vivís en Las Cañitas no sos macho (para mí, esto es más algo parecido a la envidia que a otra cosa, pero bueno). Si respetás a tus congéneres y no hacés pis en una pileta, no sos macho. ¿De dónde salen estas cosas? ¡Por Dios! La de pavadas que uno tiene que escuchar o leer.
Vamos machos, sigan con su postura. Así nos va en el mundo.
miércoles, 21 de mayo de 2008
Música de miércoles
Si me meto en el koh-i-noor quién sooooy, si me meto en el koh-i-noor quién sooooy
Como una puta lloras, como una puta lloras
Esas dos van seguro. Ahora, estoy barajando algunas más:
El panqueque con leche es mejooooor, el panqueque con leche es mejooooor.
La vecina toma hesperidiiiiina, la vecina toma hesperidiiiiina.
(Una que va bien para alguna parte lenta) Nena me muero uo uo, nena me muero uo uo
Obviamente, tiene que haber algo inentendible del estilo de "presea, dame presea" o "ratatá, ratatá". Acá van mis posibilidades:
Babea, el nene babea
Masapán, masapán. (Y acá encima me autoelogio por mi reggaeton espectacular, diciendo "Qué masa, Pan")
Otras palabras que seguro tienen que estar son: Azotea, balbucea, melocotón, bamboleo y cachondeo.
Ya lo voy a escribir, y me voy a llenar de plata... Total, sobre gustos está todo escrito y cada uno lee la página que quiere ¿No?
(Se aceptan sugerencias sobre más frases, pero no estoy dispuesto luego a pagar regalías)